Éste no es un blog de cine, segunda parte

MJmovies

Regreso para poder irles contando las cosas que he estado viendo en el cine últimamente y que no he podido comentar ni reseñar, ni siquiera compartir en mis redes sociales. Estoy en algunos proyectos que me toman todo mi tiempo y quiero que salgan bien. Algunos voy a compartirlos por acá, en afán instructivo, básicamente.

Mientras tanto…

Consumo demasiados productos de internet. Oh Canadá y su ancho de banda con velocidad crucero. No regrets, me la he pasado viendo muchas series, documentales y otras hierbas online. He descubierto a algunos vidéobloggers que hacen cosas entretenidísimas y que ayudan a pasar el tiempo y a dejarte con insomnio. No bromeo. Cada vez hay cosas mejores para ver y aprender.  El mundo está, verdaderamente, al alcance de tus dedos, si tienes una buena conexión. Sino, te queda rezar, caballero.

Cinefilia, ésa enfermedad.

La única manera de pasar éste invierno polar -que, digamos la verdad ha sido suavetón y gracias al Fenómeno del Niño- sin deprimirme por que oscurece a las 4 de la tarde, es ir, contradictoriamente, salir de casa a hacer alguna actividad. En mi caso, irme a meter a otro lugar oscuro a ver historias en complicidad con otra gente, comiendo canchita. Tengo la magnífica suerte de estar en una ciudad a la que llegan -y se distribuyen- películas que no son del circuito de Hollywood. Eso significa ver cine de casi todo el mundo. Buen cine, encima. Sin embargo, también me he visto varias nominadas al Oscar. Hay público para todo…y a mi me ha empezado a gustar aquello. Ir al cine y ver películas que jamás en tu vida hubieras podido visionar, como no sea en un aula, como parte de un curso especializado, es un privilegio. Ahí les van…

Spotlight

El Boston Globe tiene un nuevo editor y éste impulsa a un grupo de periodistas de investigación a develar uno de los escándalos más grandes en el que se ha involucrado la Iglesia Católica en éstos últimos tiempos : el sistemático encubrimiento de los casos de pedofilia. Es una película formal, con el mismo tono de los films sobre periodistas, sin abundar en detalles sobre ellos, pero donde se muestra el trabajo que les cuesta llegar a la verdad. Te conmueve sin ser lloriqueante, porque te cuenta algo que en verdad pasó y que afectó(y afecta) muchas generaciones de católicos. Los descubrimientos de éste equipo de periodistas desbarrancaron una serie de situaciones similares alrededor del mundo. Mis respetos a los colegas que hacen este tipo de trabajo y que se la pueden pasar meses correteando a alguien para que les dé un dato que será el hilo que deshaga una madeja. Será del gusto de la Academia, me parece. No tiene desperdicio.

The Revenant

Francamente, yo sé que a todo el mundo le da penita que Leonardo di Caprio no tenga su Oscar por todas las cuchumil películas tan buenas que -supuestamente- ha hecho. A mi francamente me parece que es justamente ése afán el que le hace aguar el queque al espectador. Tú sabes que va tras su premio en ésta película, también. Felizmente, ya se lo van a dar y nos va a dejar en paz… o tal vez haga lo mismo que Tom Hanks… cómo extraño sus comedias, CSM… En fin, la película está basada en un hecho real. Los europeos que llegaron al norte del América, descubrieron la riqueza de la peletería (la explotación de las pieles de los animales) y se hicieron fortunas en base a ella. Incluso una empresa se compró parte de los territorios canadienses, para que no les molestasen… pero bueno, ésa es otra historia. En éste cuento el pobre Leo es un guia viudo y con un hijo mestizo al que le ataca un oso, en el peor momento : cuando intenta explorar una zona por la que debe ir huyendo con la gente que lo ha empleado, pues están siendo perseguidos por unos indios. En un primer momento, todos se hacen de él, arrastrándolo por las praderas congeladas hasta que lo dejan a su suerte. El tipo se recupera como puede y… bueno, una odisea, pero con nieve. Si has visto el Imperio Contraataca, respingarás en algún momento, porque Leo hace algo para sobrevivir que ya te hace hasta reír. Imagino que es una secuencia de la historia del cine que debe repetirse en algún otro lado, pero tal parece que no encuentro dónde. En todo caso, los paisajes son espectaculares y la fotografía es simplemente hermosa. Las locaciones son canadienses y francamente, tengo que caer por ésos sitios… Pasa piola, sobre todo por que Iñarritu está pillando la onda de las grandes superproducciones y hace que las grandes estrellas gringas actúen en ellas. ¿Para cuando una historia de orígenes latinoamerincaicos?

Al cierre: La gente de Días de Cine dice que a veces Iñarritu da la sensación de hacer películas pedantes. Ésa es la palabra…

Danish Girl

Mucha, mucha espectativa para verme éste film y la verdad, que me quedé decepcionada por algunos momentos. Alicia Vikander es una diosa y Eddie Redmayne no es para nada un mal actor. Si bien el tema de la película es diferente -es la historia del primer hombre que se hace un cambio de sexo documentado, Einar Vegener– , la manera de enfocarla es engolada y por momentos sinceramente sentimentalona. Algo a lo que contribuye Redmayne, que ésta vez no pudo sacar el ademán femenino que sí debe haber tenido el personaje principal. Por ratos te daba la sensación que su interpretación era una parodia : el mismo gestito afectado para mostrar incomodidad o supuesta femineidad, ésa manera melosa de levantar la mirada como si fuera una actriz de cine de los años 30s (con perdón de Mae West y otras reinas del cine). Con que estudiara a su coprotagonista hubiera bastado. Vikander se come la pantalla cuando aparece, así, pequeñita y sobria. Es ella a la que te parte el alma ver, haciendo esfuerzos por entender algo que para cualquier mujer de aquella época (o incluso en ésta, caray) estaba fuera de sus posibilidades : el tipo al que amaba quería ser una mujer, a toda costa (se te paran los pelos cuando investigas y te enteras que Vegener -aka Lili Elbe-intentó implantárse un útero, con fatales resultados). Sin embargo, Redmayne te conmueve -cuando deja sus mohínes más falsos que billete de 3 dolares- cuando el personaje es confrontado con aquello que la naturaleza le debe y que tal vez la ciencia puede darle. La dirección artística es preciosa y la fotografía contribuye mucho a la belleza visual del film. Recomendada, pero sin ilusionarse.

Hatefull Eight

Sólo el inicio de la película, una panorámica de un campo nevado con una diligencia que va por él, acompañado de la música de Morricone, vale la pena el pago de tu ticket de cine. Me la imagino en alucinante cinemascope -la vi en la primera fila de un cine repleto- y me quedo ciega de la emoción. Tarantino vuelve a revolverte el cerebro y luego te deja ir a casa hecho un desastre. Esta no es una de sus mejores películas, tal vez por que su manera de resolver el tema ha sido más propio para un episodio de Hércules Poirot que de su estilacho directo y sin escalas. Esta es una película que, a cierto momento, te hace decir groserías sentado, agarrado con las uñas, a tu asiento. La acusan de larga y yo casi moría (demasiado refresco), pero no hay forma que le eches tijeretazo al film sin cortar la historia y la coherencia como es contada. Muy recomendada.

Al cierre: Más profundos que yo, la gente del podcast Pasaje 18. No tienen desperdicio.

Youth

Tengo un amigo italiano que odia a este Paolo Sorrentino a morir. Es el mismo director de La Grande Belleza. Dice que esa película fue casi como que rodaran un film mediocre en Machu Picchu, que la gente se deslumbra por el lugar y le presta poca atención al tema en sí. Mala gente. En todo caso, Youth es una película hermosa y santo remedio. No hay más paisajes que un cerrado valle suizo y un hotel que casi parece hospital o centro de recuperación para los ricos con problemas por dentro y por fuera. En él, una extraña fauna de seres que trata de pasar los días en busquedas distintas o simplemente esperando la muerte. El resto no lo cuento, para que vayan a verla. Sólo puedo decir que lloré al final. Bueno, yo lloro por todo, pero ésta vez lo valió. Imperdible, las performances de dos actorazos como Michael Cane y Harvey Keitel, sin desmerecer a Rachel Weisz y Jane Fonda.

The son of Saúl

Es la última que he visto ésta semana. La vi reseñada en Días de Cine (un programa al que soy adicta) y descubrí que la habían programado hacía ya tiempo en el cine que queda al costado de casa (sep, vivo a una cuadra de un cine de repertorio, no me odien). Lo particular de la película no es el tema (aunque francamente, cualquier film sobre la WW2 vale la pena ver), es el tiro de cámara, que cuenta la historia. La única vez que ves un plano general es al final del film. El director busca un ángulo tan especial para encuadrar, que te da la sensación que estás dentro del asunto… y no quieres, ni necesitas mirar más. La historia va de un tipo que es uno de los pocos judíos que trabaja en un campo de concentración, haciendo labores miserables de limpieza y recolección de restos, y un día descubre algo que lo perturba más de lo que ya tendría que estar al vivir ahí… y … bueno, tienen que verla. Conmovedora. Dolorosa. Imprescindible.

Y así acaba éste post. No prometo periodicidad pero si cosas nuevas para descubrir. Algo es algo.

Ps. Ayer, luego de terminar éste post vi Hail César. La comento en las semanas que vienen…espero.

¡Felices Fiestas!

Todo termina y también empieza.

Dan ganas de decir “otro fin del año” al iniciar el post. Tal vez decir también “otro post” en uno de los años más extraños de mi estancia en este país. Siguen siendo días de horas de treinta minutos. He seguido yendo a la oficina caminando, sin temor a las tormentas de nieve – gracias, fenómeno del Niño- y viendo a mis compañeros de trabajo deprimirse por la blanca Navidad ausente, mientras yo no tengo el desparpajo de decir que adoro las Navidades sin comer nieve a todo el que quiera escucharlo. Felizmente esto es -aunque varios lo dudemos- también Canadá y se van a quedar respetuosamente callados, salvo que les hinches las pelotas, lo que no sucede constantemente, thanks God.

 

Me he equipado para un invierno que llegará tarde. Tengo, ahora sí, el pasamontallas soñado que impedirá que me caiga nieve en el ojo, la chalina que no deja pasar el viento helado, ropa interior de polar (no pregunten cuál atuendo), el abrigo y las botas perversamente perfectas para el usual clima local. Pero bueno, también tengo la actitud… la actitud de soportar el congelarme en el paradero mientras el bus decidirá demorar en llegar. Tengo el ánimo arriba, las ganas de no dejarme matar por el frío, por la soledad (temporal) ni por la prematura oscuridad maldita que te friega los planes y te hace querer irte a dormir a las 5pm durante varios meses.

 

Mi pequeña vida social se desarrolla entre cenitas corporativas y visitas a queridos amigos. Me empiezo a horrorizar al sentir que incluso nuestros encuentros deben ser planificados como si fuera la visita de algún mandatario: “Estoy saliendo. Boba saliendo.Estoy a mitad del camino. Espera, el bus no tiene cuándo pasar. Boba espera. Al fin. Sep, estoy supervisando las paradas de bus. Lo hago por mi App del sistema de transporte y con google maps. Me da un roche horroroso que vean que estoy con el mapa abierto, así que ando discreta nomás. Estoy por bajar. Listo. Estoy llegando. ¡Boba llegando a punto de encuentrooo!”. Besos y abrazos con los que tienen agendas tan extrañamente recargadas, con los que puedo ver un par de veces al año… y viven en la misma ciudad conmigo. Es deprimente.

 

No, no hago evaluación anual personal para no deprimirme. Eso es para el dia de mi santo, donde, encima, logré descubir que me acababan de salir arrugas en la frente, inexistentes la semana anterior. Un kilo de crema hidratante sin extender y el suspiro resignado de quien tiene que “envejecer dignamente” por que las circunstancias y el clima lo requieren. Empiezo a sentir que tal vez debería tener en cuenta la edad cronológica que llevo y dejar ciertas costumbres fuera. Me quedo rumiando todo el rato mientras camino por las calles heladas, rumiando buenos propósitos para el año que se avecina. Llego a la conclusión de que siempre seré demasiado joven para dejarme llevar por lo que cualquiera pudiera opinar sobre mi propia vida : Estudios, proyectos, desafíos diarios que sólo dependen de ésta mujer que se mira al espejo y tal vez empieza a reconocer -no sin cierta sorna- a quien él refleja.
Se les desea lo mejor. Quédense conectados. Hay mucho qué contar. ¡Felices Fiestas y un FABULOSO (hey, why not?) 2016!

Las Mindys del mundo

No sé si ella aprobaria la retocada, pero en fin. Via The Huffpost Celebrity
No sé si ella aprobaria la retocada, pero en fin. Via The Huffpost Celebrity

Acabé de leerme el libro de Mindy Kaling, Why not me? Hasta algunos meses no tuve ni siquiera el indicio de quién era la susodicha. Estaba yo perdida entre las lecturas históricas de revoluciones Tupacamaristas (las primeras y las verdaderas, se entiende), tan apropiadas para leer mientras tomaba mi almuerzo en el trabajo, como cuando escogí echarme todas las temporadas de American Horror Story, meses antes, mientras hacía lo mismo, morfando. Ya imaginarán que mi digestión posterior no fue lo más feliz del día, pero viviendo en donde vivo, es más que un acontecimiento para mis soledades obligadas, qué sé le va a hacer.

 

(Mamá, familia: No, que ésto no es un lamento, que así como la Chimoltrufia, como digo una cosa, digo la otra… y ya dejen de enviarme mensajes motivacionales por Facebook, que es para morir de vergüenza.)

 

Volviendo al asunto. Terminé de leerme el libro de Kaling como sólo ella lo hubiera hecho, con el último rastro de mayonesa sobre la última papa frita fría; enganchadísima y creyendo con devoción sincera que ella nunca ha vivido un sólo episodio de discriminación en EUA y que simplemente tiene mala suerte en el amor, pero mucha suerte en el trabajo. Es evidente que -en medio de su hilarante prosa- se esconde aquel  conjuro de una mujer que no deja de ser niña y sin embargo, lleva muchas cosas sobre los hombros. Me alivia el pensar que tal vez reserva algo de toda esa locura para ella solamente y que, felizmente, no habrán textos que lo develen. Ella misma se asombra de ser alguien alegre, reina del small talk (algo que detesto con todas mis fuerzas), obsesionada con la moda (hay que ver su cuenta Instagram) y entradora como lo debería ser cualquiera que está on her own. Todo lo opuesto a lo que parezco ser yo.

 

Y justamente por ello, me miro en su espejo, dizque ganador. Porque para algunos (tal vez incluso ella) sea el retrato de alguien que ha logrado muchas cosas. Tal vez, para algunos pocos, será un retrato mediatizado, edulcorado y dorado por los editores, odiado a morir por su aparente falta de autenticidad. Para otros, como yo, será un ejercicio de sinceridad que muestra a otra mujer soltera que busca las cosas de otra manera; una ruta distinta, un camino hecho por alguien que pareciera tener siempre todo claro. Pero sobre todo, la descripción de la persistencia, disfrazada de hilaridad, escondida entre consejos muchas veces impracticables, absurdas historias sin sentido y deseos incumplidos de adolescente, que vive en una sociedad que le ha ofrecido (aparentemente) las puertas hacia todo. No, no es Paris Hilton, tampoco hay que desmerecerla.  Mindy se raja para tener lo que tiene. Cuando lo consigue, es todo Pascuas; cuando no lo logra, se lo toma deportivamente. Se desanima, como todo el mundo, pero luego, se echa el mechón hacia atrás y sigue, con la manita en la cadera, airosa, rumbo a donde sea que sea que vaya. Su destino. Suyo.

 

Decía yo, que me miro a su espejo, pero en lugar de verme en él, veo una ventana. Es la historia de una mujer que trabaja por lo que tiene. No sé si ella ha peleado con ella misma, tal cual lo hago yo todos los días, en esta nueva vida. Sólo se me ocurre que el meollo del asunto siempre será luchar las batallas que te toquen, sin rodearlas. Así como creo que no existen finales, empiezo a creer con firmeza que no hay pérdidas. Sólo maneras de resolver un dilema. Por éso digo que no es espejo, es ventana: veo cómo lo hace alguien que no soy yo. Sé que no es la única manera. Sé que hay otras mujeres en la brega de sobrevivir solas, poderosas por ello. Se agradece la carcajada, la futilidad de la lectura, el cachetadón de aire fresco.

 

Why Not Me?
Mindy Kaling
240 páginas
Crown Archetype; Primera edición (Septiembre 15, 2015)
Edición digital
Amazon

Hard to be none other than ourselves

Brrr
Brrr…

Winter is coming and you are already started planning forward, in the middle of the summer when sun came out for half of a day and then it rained for the three next days. Thanks to global warming, el Niño and your luck, you cannot know the future – but who cares about the forecast – you keep your raincoat everywhere: matted in your purse, in your backpack or in any other bag you carry. There’s no reason to pack an umbrella – they are for masochists. Rain almost always means strong winds that will turn your umbrella around like a giant spoon and make you horribly wet. How fun! The trick is to have a nice and long raincoat with a beautiful and big hood to cover you up. Some vintage fashionistas still use rain boots which are really cute. However, it’s hot even though it’s raining and you can’t stop your feet from sweating like hell…

First world problems. There are more pressing matters in my way: taking language tests, applying to university studies I’ve been seeking for months, asking for a comparative evaluation of my Peruvian studies (I did several in order to be part of the EAP and some of them helped… or maybe all of them), considering important projects which will mean leaving some things undone, pick some others where I’ve left them or start new stuff. In the middle of it all, my usual routine, job-home, days with 30-minute hours (I already discussed it endlessly and – forget it – that additional second did not change my life at all).

Along with this comes the biological need for painting until falling dead but realizing that there is not enough time, unless some Time Turner or Time Lord magically appears to help me. Winter is coming again and I’ll be cooped up in this northern white inferno. It is imperative to keep my mind and body healthy because I don’t have the luxury of becoming sick. That’s life, my dear. What a disgrace.

But…

But there are moments when I realize I have access to new special levels of happiness and wellness -even with the anguish of the future- that I’ve never had before in my life. I keep them for myself, initially, but later I share them with those who are close to my heart. I do so because I would like to thank to them, mostly; because anything that I achieve, or I already have or I will even have in the future, are always the product of a complicated tour where a lot of people appear. A multitude.

 

Thanks Nancie for the corrections!  You are awesome…as usual…

Anton Tchékhov 1890

"El gran Tolstói quiere conocerte..."
“El gran Tolstói quiere conocerte…”

Anton Tchékhov 1890 (2015)

 

Director:

René Féret

Guión:

René Féret

Reparto:

Nicolas Giraud, Lolita Chammah, Robinson Stévenin

 

Biopic de Anton Tchékhov, gran escritor ruso de finales del siglo XIX. Narra específicamente aquellos episodios especiales en la vida del escritor, como su descubrimiento por parte de dos importantes intelectuales rusos, su ascenso y posterior prestigio; así como el viaje que hace hacia una prisión rusa, con el fin de investigar y convivir, por un periodo breve, con aquellos a los que parece que la sociedad rusa ha olvidado. Escribir, que al inicio es un medio para ayudar a su familia a sobrevivir, se convierte en una fiebre que le ataca y le da réditos; pero que también sirve para acompañar a aquellos que no pueden evadirse de sus obligaciones… o del destino. Entonces, Anton regala historias para volar, para aprender o cambiar de ideas. En medio de todo, la vocación de servicio de Tchékhov (era médico de profesión), su búsqueda por proteger a su propia familia y su escepticismo en el amor. Buena ambientación de época y sobrecogedora fotografía de exteriores para su viaje trascendental. Hermoso retrato que apreciarán aquellos que buscan mirarse (sobre todo los aprendices de escritores) en el espejo de los maestros, quienes fueron, al final de todo, gente como uno… pero ahora inmortales.

IMDB

 

What We Did on Our Holiday

Qué bromista el abuelo. Un día de éstos nos va a matar de una broma...
Qué bromista el abuelo. Un día de éstos nos va a matar de una broma…

 

What We Did on Our Holiday (2014)

 

Directores:

Andy Hamilton, Guy Jenkin

Guión:

Andy Hamilton, Guy Jenkin

Reparto:

Rosamund Pike, David Tennant, Billy Connolly

 

Una joven y caótica familia parte de viaje de fin de semana para celebrar el cumpleaños del abuelo, que vive en Escocia. Tal vez será la última vez que él pueda verles a todos juntos, ya que padece una enfermedad incurable. La pareja no quiere malograrle la fiesta, anunciándole que se van a divorciar. La familia entera se prepara, más bien, para una apoteósica fiesta, con toda la pompa de una última celebración. Pero un incidente inesperado les hará cambiar de planes y reformular cómo llevan sus relaciones interpersonales. Wow, qué lindo me ha quedado el rollo éste. La cosa es que la película tiene ese sentido del humor tan británico en la que puedes estarte riendo de algo completamente trágico y sin dolor de conciencia. Pero tal vez sea así que es mejor tomar la vida, como una sucesión de situaciones tan ridículas que no pueda más que hacerte sonreír y luego seguir caminando sobre sus restos. Una muy buena dirección de actores, pero para los niños que protagonizan el film… quienes definitivamente roban pantalla. Recomendada para cuando necesites levantarte el ánimo y seguir adelante.

 

IMDB

El hombre Irracional

¿Te das cuenta, Pepe? Ellos tampoco han tenido refill...
¿Te das cuenta, Pepe? Ellos tampoco han tenido refill…

Irrational man (2015)

Director:

Woody Allen

Guión:

Woody Allen

Reparto:

Joaquin Phoenix, Emma Stone, Parker Posey

 

Es el profesor nuevo de la facultad. Un ser asocial, bohemio (al menos éso parece), de una experiencia de vida que a muchos fascinaría, pero que a él le tiene al borde del suicidio. De pronto, en clase, se sorprende de encontrar a una avispada alumna con la que encontrará una magnífica razón de vivir… o que podría, finalmente, llevarle a la tumba. No se le ha reventado mucho cuete a esta película de Woody Allen. Es modesta en construcción, frugal en personajes y sin embargo, es inesperada y adorable al mismo tiempo. Es que, cada vez que él toca a un actor, pareciera convertirlo en una literal prolongación de sí mismo. Y es un ser rico en historias, rico en experiencias y sobre todo, rico en recursos. Es entonces, en la locura de otros que podría estar tu cordura, parece decir. Mención especial… todos los actores, caray. Qué tal dirección. Recomendada.

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La Isla Mínima

Dos policías. Dos crímenes.
Dos policías. Dos crímenes.

La Isla Mínima (2014)

 

Director:

Alberto Rodríguez

Guión:

Rafael Cobos, Alberto Rodríguez

Reparto:

Javier Gutiérrez, Raúl Arévalo, María Varod

 

En los albores de la nueva República española, donde continúan recordándose los terrores de la época franquista, dos policías llegan a un pueblo perdido, para resolver unas desapariciones. En el ínterin irán descubriendo que hay más cosas que aquel pueblo esconde y que ellos también tienen fantasmas que no pueden dejar ir. Muchos han querido comparar a la Isla Mínima con aquella primera temporada de True Detective (olviden la segunda, dicen) y no les falta razón, en medio de la nada, un par de policías que se toleran, deben resolver casos en los que encuentran que hay un orden subyacente donde, ni las muertes, ni las mejores intenciones, ni la justicia puede cambiar. El desencanto se respira en aquellos que creen que simplemente se ha cambiado de dueño; los horrores persiguen a los culpables desde los recuerdos de otros. Una fotografía hermosa, una coloración de escenas que complementan la narración de la historia y sin embargo, algunos vacíos argumentales que te pueden perturbar. Sin embargo, una muy buena película para volver a ver.

IMDB

The man from U.N.C.L.E.

Via http://www.henrycavillnews.com/
Via http://www.henrycavillnews.com/

The man from U.N.C.L.E.

 

Director:

Guy Ritchie

Writers:

Guy Ritchie (screenplay), Lionel Wigram(screenplay)

Stars:

Henry Cavill, Armie Hammer, Alicia Vikander

IMDB

 

Un agente de la CIA tiene la misión de sacar de la Alemania oriental a una muchacha cuyo padre, un científico que hace bombas nucleares, está perdido en Europa. Un agente de la KGB hace todo lo posible por impedírselo. Cuando finalmente el “paquete” es entregado (es decir, ella), caen en la sorpresa que serán los tres, equipo. La misión: impedir que los talentos del padre de la muchacha sean usados para venderse al mejor postor. Por ello las fuerzas del orden occidental (whatever, la verdad)  se unen, formando U.N.C.L.E. (United Network for Law and Enforcement) con sus mejores agentes. En fin, tres muñecones contra el crimen (salvando a Alicia Vikander, de sorprendente versatilidad luego de verla en Ex-machina) que se llevan mal, pero chamba es chamba. La estética va genial, la música es espectacular y los paisajes, ni se diga. Acción y comedia desde el inicio y bueno, no le vas a buscar el significado psicológico filosófico al tema, vas a ver mucho color y cosas que explotan, mientras te ríes un rato.  Preveo secuelas, sobre todo si siguen en algo la línea de la serie en la que se han basado. Recomendada para una salida ligera.

 

Una paloma sentada en una rama pensando en la existencia (2014)

 

"Bueno, yo ya serví esto y él ya lo pagó. ¿Cómo hacemos?"
“Bueno, yo ya serví esto y él ya lo pagó. ¿Cómo hacemos?”

Una paloma sentada en una rama pensando en la existencia (2014)

Director:

Roy Andersson

Writer:

Roy Andersson

Stars:

Holger Andersson, Nils Westblom, Viktor Gyllenberg

IMDB

De lejos, una de las películas más extrañas que he visto éste año… y tal vez en mucho tiempo. Una paloma… es una historia llena de “gags” de dos vendedores comisionistas de accesorios para disfraces. Ya está, es lo más objetiva que puedo ser sobre éste film, porque en realidad, siendo el hilo conductor aquello que acontece a los vendedores, hay más gente a la que le pasan cosas. Cosas ridículas, cosas penosas y cosas horribles que, sinceramente, vistas en perspectiva, causan gracia. Un marino que nunca llega a una reunión, una maestra de flamenco a la que el amor no le regresa, un príncipe al que le va terrible en la guerra, etc… y unos vendedores con la misma carisma que una chancleta vieja. Creo que debo ser la única que se rió a morir en el cine. Incluso vi irse a alguna gente, sin lograr entender la ironía que la vida es así, irracional por momentos, ridícula hasta el aburrimiento y aún así, apasionante. Bien ganado su Oso de Berlín y altamente recomendada para los que no le tienen miedo a lo diferente.