Un poema, casi en primavera.

24
Se reconcilian los mundos
con un dulce, un cielo
se combinan los matices
con el médium de por medio
el sabor se desliza
pertinente, por tu cuello
la armonía se presenta
el camino tiene un verdadero tiempo
con cada recuerdo desesperanzado
hay uno perfecto
y tu mejilla pálida y fría
-como sucede en los inviernos-
huele a incienso
Se termina todo y se inicia el resto
para que el parnaso tenga
el descanso que merece
cuando susurro a tu oído
el rezo acompasado
mantra obligatoria
de mi amor de cuento.

Agregue un comentario