Homonimias odiosas

Existen las Otras y existo yo. Si no fuera por mi segundo apellido, sería igual que ella. Sudaca, mujer, poeta, música. Me fue estúpidamente increíble ver que no era yo, únicamente. Era ellas, antes que yo -son más viejas- y muchas veces, viviendo las vidas alternas que yo quisiera vivir.

Ahora, me voy preparando para un largo viaje. Como en una epopeya heroica, tengo la firme certeza de que cada paso dado, es inusualmente correcto… o tal vez es la “inevitabilidad” del destino.

Entonces, siento que estoy viviendo una existencia ya ensayada. Por eso voy corriendo. Imagino que debo mejorar esta version 2.0, con algunas otras acciones trascendentales. Seremos muchas, pero sólo hay una Dreampicker.

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