Sin Fecha

Sin título (Tiza Pastel 2006)

S.f.

Llegué tarde y te encontré mirando las cosas de mi taller. Estabas con el mismo gesto de siempre, pero el aroma del lugar era diferente. Ya no habías dejado tus cosas tiradas, como siempre haces. Estaban ordenadas, en aquella mesa, dando la sensación que toda la vida habían pertenecido a ese lugar. Examinabas los bocetos que había hecho. No sólo los que había dibujado para el retrato que tu padre tanto insistía en mandarte hacer, a pesar de ti. Observabas todos mis dibujos. Sabías que era lo suficientemente maniática como para que todos estuvieran fechados, ordenados cronológicamente. Todos.

Honestamente, no pensé que les encontrarías alguna relación. Yo lo hice el primer día que entraste aquí. De hecho, sigo petrificada del susto, haciendo mi mejor esfuerzo porque nadie se entere de que, aquello que tan fanfarronamente digo cuando me preguntan “¿quién es aquel a quien tanto pintas?”. Nadie. No existe. Algo que me imagino. Es el mismo personaje, centauro, ave, santo, crucificado, pareja, un largo etcétera. Mira hacia adentro, todas las veces o, cuando tiene ganas de preguntarte si realmente sabes lo que estás haciendo, abre los ojos. Sólo abre la boca para poder comerse una flor.

Honestamente.

Me la tomé deportivamente y me senté a capturar esa luz que cae oblicua sobre tu nariz. Se ve azul, para variar. Por algún extraño motivo, llegaba reflejada hacia una vena de tu cuello, que estaba latiendo como loca. Parpadeé, lo recuerdo perfectamente, porque tuve que re mezclar un tono más y no encontraba el color. Sólo para saber si todo estaba bien, levanté la mirada. Estabas preguntando, mientras dejabas de mirar hacia el punto indefinido al que yo te había condenado, para que me dejaras trabajar en paz.

¿perdón?- dije, desconcertada.

Te fuiste antes del fin de sesión.