Poema 3

Tus ojos
tan directos
parlanchines cuando el desprecio les invoca
inconsistentes y vacuos cuando la verdad asoma.

Tus ojos hermosos
piedras en mi camino
preguntas inconfesables
nefelibatas en sustancia
opulentos, siempre.

¡Si yo pudiera esconderme de la persecución en la que me tienen!
pero no,
me pierdo al encontrarlos
y sin ellos, igual me pierdo.