Todo sobre ella

conmom12

No soy estacional. Ni siquiera tengo las fechas de acontecimientos importantes apuntadas en mi cabeza. Mucho menos se me ocurre creer que algo de lo que escribo lo lea algo más que 20 personas. Es más, la última vez que vi las palabras de búsqueda para caer por aquí, salió “Jonas Brothers” y “partes de una boleta de venta”. Luego, intento ser lo más honesta posible para decir mis cosas, porque entre los 3 gatos que me frecuentan están los que más me conocen…

Aquí estoy, entonces, elucubrando un post para ella. Ella. Justo ella, que no me lee y a la que tengo que andarle contando sobre mis posts y haciéndome la sueca cuando mando mensajes en ellos para otros, porque me pregunta “¿y eso qué quiere decir?” y yo le digo otra cosa, para desviar su curiosidad, por que  luego, no suele aceptar que somos distintas. Esto, para ella.

Tengo que reconocer que se ha ganado mi respeto, con el tiempo. Lo siento, es que en mí, todo es al revés. Las personas se ganan su puesto, en mi mente y en mi corazón. Algunas lo hacen con una rapidez espantosa, otras toman el sabor del vino añejo, el perdón (y disculpa) de quien mal interpretó antes, todo.

La miro, sentada en la oscuridad de las noches de verano de cualquier año y la recuerdo regalándome la magia de la lectura. La recuerdo, también, persiguiéndome con el palo del hervido, dándome la tunda por no obedecerle. Ahí estaba ella, diciéndome cosas terribles, dejándome parada en medio de la calle. Pero también la recuerdo trayéndome las cosas más inimaginables en su cartera de viaje, preocupada por mi azarosa vida sentimental y laboral, escuchándome las pocas historias que le quiero contar –básicamente para que no me agarre de pretexto para su preocupación diaria- o leyendo mis primeros originales; mirando emocionada y en silencio, mis cuadros.

Me suele horrorizar utilizar sus mismas frases, como cuando corrijo a la Chiki; me peleo con ella y sus ideas de la época del Mambo sobre el mundo; me desespera que haya escogido a la década de los 80s como su mejor laguna mental sobre nosotras… justo mi era más trascendental…

Pero sobre la balanza que son las relaciones, están en mi mente esas imágenes que nunca he visto: la de aquella niña enferma, discriminada y abstraída del mundo; la misma que luego sacó garras para hacer que su vida fuera diferente a lo que todos  pensaban que sería, y encontrara lo que buscaba, porque lo merecía. Porque lo sigue mereciendo.

De ella he heredado esa facultad para capturar a la intuición y usarla como el mejor escudo. De ella tengo la maldita terquedad con la que me muevo en el mundo. Es de su sangre la ansiedad por las cosas que demoran, el silencio que habla a gritos, la mirada que come como el ácido. De ella, también, el truco para seguir persistiendo cuando todos se dan por vencidos y el almorzarse las propias angustias, para empujar al resto. Todo en un porcentaje pequeño, porque soy una versión corregida, pero no aumentada. No tuve su suerte y se lo aprendí viéndola; como quien dice, en una repetición de una teleserie que es antigua, pero que sigue vigente. Ella tuvo que vivirlo… eso, dicen algunos, “es ser TRUE”.

Entonces, no soy estacional. Por eso, un posteo sobre la mayor efeméride de mayo no va ahora, pero me llega, ¿ok? Su cumple se acerca y yo sé que puedo regalarle algo caro (sep, puede ser), pero también sé que en su corazón, se quedará esto, porque se lo leeré. Las paces están hechas y probablemente lo agradecerá mejor que si le comprara un pasaje a Río. Bueno, no tanto.

Pero te amo, finalmente, mamá.


conmom2

6 Replies to “Todo sobre ella”

  1. Bonitas fotos, mejor post (qué bonito regalo, pero el pasaje a Rio tampoco estaría mal como añadido, je).

    Saludos,
    R

  2. me parece muy bonito… uno a veces se pelea con las personas q mas amas en el mundo pero la unica con la que estoy completamente segura, en mi caso, que no me duraria el enojo ni una semana es mi mama y eso q nos hemos enojado como nadie se imagina… igual madre es madre y todos queremos a nuestra mama…
    BUEN POST!!!!

  3. Mi madre dice que nunca será verdaderamente correspondida porque ella (como todas las madres) ama a sus hijos con más intensidad que nosotros a ella. Es cierto, porque estamos “algo cerca” pero nunca tanto como ella. En medio de los conflictos, sería bueno no olvidarlo…

Agregue un comentario