Me ha dado tanta pereza soltarlos por Twitter. Me dan mucha pereza las efemerides, como ya saben. Este año -sólo este año- y en esta fecha, recomendaré algunos blogs que reviso religiosamente. En unos casos, porque conozco a los escribientes y sé de lo mucho que les cuesta tener el tiempo para postear, encima, de calidad. En otros casos, porque es pura carne, en lo que sea que digan. En todos, porque me gustan. Con esto, no devuelvo favores, porque lo houston es lo houston y si eres bueno, el éxito te pilla, con la ayuda o sin la ayuda de terceros. De este modo le pongo el parche a los que me alucinan acollerada y les digo que, para mal pensadas, llámenme. Tal vez la próxima vez les recomiende, también.
Ps. Si revisan este blog, sabrán que están en mi lista de interés, casi todos. Nada novedoso, porque de refilón recomiendo los que van ahí, también. Buena lectura.
Santa Rosita, estabas loquita... (pero eso ya lo dijimos antes) Oleo, 2007 aprox.
Filosófame yo, hablando de todo el asunto de la santidad y sobre todo, de la dichosa etiqueta, cuando lo ponen otros. Sé que el ejercicio de la humildad es tan cristiano y con ello, impone que sea un vecino el que te ponga la aureola. Si ello nunca sucede, pareciera que tuvieras oportunidad de reconocerte en el camino a la santidad.
No pues, no hablo de levitar, transformar el agua en vino y abrir paredes en huida de las tentaciones. Hablo de ése diario camino a la santidad personal. Digo, si lo tienes como plan de vida. Siendo cristiano o musulmán, Siendo ateo o creyente. Siendo hombre o mujer. Eso que se conoce como autosuperación, traducido al sinónimo antiguo de Santidad.
Tal vez haya gente que camina por la vida en un ejercicio estúpido de comerse lo que venga, sin posibilidades de mejorarlo y sin esa proyección hacia el futuro. Sé que es muy bonito el Carpe Diem y el “siempre es hoy”; pero no dejando que las cosas “te pasen” sino,” haciéndolas suceder”, para que valgan las penas pasadas y futuras, valgan los caminos recorridos y sobre todo, se alivie uno al final, sabiendo que se hizo todo lo posible.
Este instante es minúsculo, en el desarrollo del tiempo del universo. A por mi santidad personal, al propósito de recordar la obsesión de otra mujer.
Otra, la misma. Demasiado ícono para no representarla. De Botero.
Mujer en estado contemplativo dinámico: mujer escribiendo.
Semana agitada, en varios sentidos. La mía terminó cantada y cantando, pues preferí escoger ir a un concierto de rock, que a cualquier celebración del Blog Day en Perú. No sé si ha sido una especie de declaración de principios ,en automático, o simplemente, que las cosas se dieron así. Lo cierto es que lo único que lamento es no haber visto a muchas personas a las que aprecio y que probablemente sólo las encontraría en aquella fecha. Pero ahí les pego el clip que amenizó la premiación, que está un cague de risa:
No sintiéndome Woody Allen, quien no suele ir a las entregas del Oscar, menos si sale nominado, pensé que ya sólo concursar en esos premios me resulta un despropósito para lo que yo hago. Tengo dos blogs, una cuenta en twitter y participo de algunas actividades (de preferencia culturales) que se organizan al respecto. Es que se debe entender que mi camino termina siendo individual, aunque por momentos parezca estar acompañada. No escribo para ser popular, lo hago porque no me queda más remedio, pues está en mis entrañas hacerlo. Escribo para que me quiera alguien, pero también lo hago porque es un ejercicio obsceno donde voy demostrando desnudez; una autoexaminación en la cara del respetable. Soy una fresca que lanza señales de humo, pero no desea que le respondan. No soy masa que se siente mejor por ser reconocida. Yo sólo deseo ser yo.
Felicitaciones, sin embargo, a todos aquellos que están integrados a la comunidad blogueril y que se sienten felices de participar de las actividades sociales donde se les reconoce el esfuerzo de publicar. Deseo, de todo corazón, que logren mejorar la organización de los eventos (ya me contaron que hubo una sobredemanda y muchos se quedaron fuera del lugar) y que, de plano, ganen los más representativos. Mucho por hacer, pero no imposible.
En tanto, yo estuve enviando besos volados a Miguel Mateos –nunca tuve la oportunidad de verle antes y esta vez estuve muy cerca- y cantando a gritos, como si volviese a mis 20s. Es evidente que eso no es posible y para ello estuvo él, recordándomelo, que tampoco está en sus 30s, pues ya la edad pesa. Pero la magia sigue, y me dormí pensando en ella.
So, Shámame (llámame)si me necesitas, sí.
Sí, no es del concierto de ayer, para colmo, es del 2008, en Santiago. Pero lo tocó tal cual (y creo que hasta con la misma ropa) y aún me hace saltar. El otro, de cuando se presentó Esencia, en Limatanta. En cuando alguien de la gente que fue ayer, pegue su grabación, actualizo.
Update: En Weekend de los Olivos. Yo estoy al frente del camarógrafo, en el mezanine opuesto.
Sólo para complementar mi nueva nota publicada en La Vanguardia, sobre La Casa del Auxilio, diré que conocí este huarique por @fatimatv, quien nos arrastró a @CarmenRosi y a mí a ese lugar tan subte, pero que quedaba en un segundo piso.
Acabábamos de estar en un evento de caridad en el Yakana, donde dejamos saltando en pogo loco señoritas con aspecto burocrático y la verdad, el asombro fue mayúsculo al llegar al sitio. Para empezar, hay niñas de la noche por todo lado y ya se imaginarán la cara de la negra, que parecía más estar en un comando de aniquilamiento, que en una zona de conciertos.
El lugar estaba absolutamente repleto, lo cual contrasta con algunas de las fotos que salen en el artículo y que fueron tomadas cuando ya había bajado la marea de gente y a nadie le importaba salir en las fotos… Muchachos muy guapos, con el dichoso look vasco/afgano (barbita crecida, pelucones y con el pañuelito al cuello) y niñas muy lindas con carteras DG y cigarrillo en mano contraria. Claro, había gente común y corriente, como nosotros y tal vez un par de marcianos, como nosotros también.
En la zona de conciertos, que es un pampón con más luz que un foco ahorrador, había tanta gente que era imposible un gato más. Estando en ésas, vimos pasar a un anciano con bastón y del brazo de dos muchachos. “Esto es el colmo” pensé, “¿Cómo es posible que expongan a un adulto mayor a este frío y a esta cantidad de gente que le puede golpear?”(estaban pogueando furiosamente). Creo habérselo hecho notar a @fatimatv quien me dijo al instante: “Pfff, ese es el vocalista del grupo Vaselina, un tío de Quilca”. Plop. Luego le vimos, sentado, protegido por un muchacho, mientras cantaba con un bozarrón rompe vidrios, para no ser golpeado por el pogo incesante. Hilarante.
Ni qué decir de aquel cantante anterior al tío, que mandaba a la m a su distinguida concurrencia y estaba asadísimo porque no había el trago suficiente. Se le perdonaba porque, mientras cantaba, se entusiasmaba con poguear con el respetable.
Finalmente, Protones salieron al escenario, lo cual es un eufemismo. Más bien se abrieron paso entre la gente, hicieron equilibrio y tras presentar su nuevo clip en una de las paredes del patio, tocaron como si estuvieran poseídos. Unas chicas a gó- gó a medio vestir nos tocaban de nervios e hicieron gimnasia hasta dejarnos exhaustos, qué manera de moverse. Mención especial fue Veronique y su colaboración musical con el grupo, con su… chmre… ¿cómo se llamaba el instrumento, sensible al movimiento? Bueno, con eso, hasta que el propio aparato decidió que ya no tocaba más y no se pudo hacer nada al respecto.
Igual, al finalizar todo, empezó el tono, con musica grabada. La manada nos fuimos rápidamente a nuestros destinos, al brinco.
Hace un tiempo escribí sobre las esperas. Dije que mortifican, cuando no se hace nada en ellas. Hoy diré que ya no estoy en ese proceso. He avanzado un tanto y estoy tras bambalinas, esperando mi momento para saltar a escena. He aprendido los pasos, conozco el terreno (o al menos, creo conocerlo) y miro esperanzada al futuro que me espera.
Voy dejando muchas cosas en el backstage: objetos, sensaciones y sentimientos. Algunos esperarán, si son los correctos. Nunca como hoy aprecio la soledad, a la capacidad para ser la arquitecta de mi propio destino y no tener a nadie a quien pedirle permiso para hacerlo. Ese poder que se adquiere sólo cuando se reconoce que hay caminos que no pueden ser más que hechos por uno mismo.
Con el corazón oprimido, las mariposas en el estómago y los ojos bien abiertos, voy a dar el primer paso. Crucen los dedos.
Billy Eliot y su momento culminante. Para ello se preparó. Video sugerencia de mi madre, quien considera que es el mejor momento de toda la película. Absolutamente de acuerdo.
Yo soy libre de decir lo que me pega, pero debo de ser consecuente de lo que ello origine...
Esta mañana abrí la web del diario Correo, para buscar una info que había salido en su portada impresa y que quería verificar. Una fotografía aparecía en su home, que era una verdadera ofensa a todo aquel que entrara. Ni la voy a linkear, sólo diré que era una foto policial. Completamente insensible, un plano general de una víctima de asesinato. ¿Es que nadie se encontraba cerca para ponerle algunos papeles y cubrirla, siquiera? Tal vez para esos (tmre que no sé cómo llamarlos) individuos que cubren las noticias en ese periódico, la gente no tiene dignidad y mucho menos, un cadáver. Sinceramente, espantoso de ver.
Entonces hice el mismo ejercicio diabólico de pensar si no es que los periodistas no merecemos muchas veces, el maltrato. Cuando irrespetamos la privacidad del entrevistado y hacemos “público” datos intrascendentes que le perjudican; cuando no confirmamos los rumores y nos “mandamos”, malogrando honras (y luego nos importa un pedo disculparnos); cuando creemos que la etiqueta de “periodista” nos hace impunes a la prudencia y la educación. Todo, por la exclusiva, por las ventas copiosas y el reconocimiento (u odio, que es mejor que la indiferencia, como la canción) del medio y la gente.
A mí me jode pues. Me molesta encontrar gente que se siente poderosa, sólo porque sabe que con un par de líneas (o con ninguna) puede fregarle la vida a otras. Me fastidia que se paseen como pavos reales y sientan que ellos “son la noticia”. Con sus actitudes, justifican los barbarismos que intentan imponer aquellos que no entienden más acción que la mordaza. Gente que no reconoce que la democracia es fregada, pero es lo único que tenemos, para vivir como seres dignos. Estos (otra vez no sé cómo llamarlos) que se alucinan periodistas, provocan y hacen -para la gente común- que algunas iniciativas idiotas tengan justificación.
Es evidente que todo el asunto del proyecto de “Ley de rectificaciones” ha sido una cortina de humo aprista para tapar sus roches pre electoreros y su corrupción (y si ellos creen lo contrario, necesitan terapia en mancha). Que la demanda a un blogger haya sido para “asustar” a los poquísimos que paseamos por internerd. Pero, yo me pregunto (y yo solita me contesto, porque me pega la gana) ¿Siempre somos taaaan inocentes? ¿Qué tiene de malo recordar lo que aprendimos cuando estudiábamos, al respecto de la ética? y ¿Es posible incorporar el concepto de “responsabilidad social” en nuestra chamba, también?
No pido periodistas lelos, lameculos, sobones, franeleros, mermeleros, condescendientes. Pido gente que no permita que mediocres se suban al carro y que encima, ruleen al resto. Pido magisterio y pido coherencia. Pido muchos ovarios y huevos, no sólo cuando nos toquen, sino para defender desde lo poco, todo.
Corri a comprar las entradas, por iniciativa de @fatimatv y me equivoqué de la fecha de compra. Ella no podía ayer, así que me iba a quedar con una entrada al aire. Pena y verguenza, por que ando tan volada, tan distraida que no importa que apunte los pendientes en la agenda… si olvido la agenda y su uso. ¡Sorry Fati!
Osea, en la luna.
Como sea, la Negra sugirió que fuera con Chucky y a mí todo se me hacía cuesta arriba, porque una cosa es chapar tu micro de ida y venida si estás sola, pero muy distinto ir con una pequeña que se va a dormir, querrá hacer pichi a la mitad de la escena y etc.
Lo único predecible fue que, efectivamente, tuvimos que salir como cuete al final del primer acto, pal baño. Después, todo fue impredecible y perfecto. Ella no despegó los ojos del escenario, se quejó de que estuviéramos sentadas tan lejos (en el palomar) y sacó sus binoculares, muy horonda. No dejaba de decir “qué cool” y “me gusta como canta éste/ella” y comprenderán que yo presenciaba 2 espectáculos: el del escenario y el florecimiento de una afición. Too much for me.
Video: No hay grabaciones en linea del espectáculo que vimos. Fue @fatimatv quien me alertó de esta nota del estreno, en RPP. Prefiero pegar unos clasicos: el de Alfredo Kraus con María Callas (la adoooorooo) y el brindis, con Plácido Domingo. Eso sí, encontré una entrevista a Ina Kancheva (parte 1 y parte 2), que hace de Violetta; así como de Guiseppe Altomare, que hace el papel de Germont en esta temporada en el Teatro Segura. Más info, con esta gente.
Maravilloso día de agosto, mes que detesto cordialmente, por los vientos casi huracanados y por el frío que cala los huesos. La gente camina por las calles corriendo, como si quisiera escaparse de algún sitio. El mes de santa Rosita (que estaba bien loquita, pero eso es para otro post) y de mañanas grises con cometas en el cielo. El mes que solía pasar sentada en el cerrito que queda cerca de casa, mirando un horizonte casi ininterrumpido. Imposible ahora. Imposible, muchas cosas, por el momento. Mañana, no sé.
Lo único bueno es este video y el ritmo pegajoso que me llena, cada vez que le veo. Sublecturas mil y mente positiva mi hermano. Es probable que me vean más seguido por aquí. Yo lo lamento, sinceramente.
Para el que quiera leerlo, el texto del proyecto de ley “mordaza” a la prensa perucha. Descartable, si este país conserva algo de coherencia… Lo mandó la congresista Sasieta, por el tuiter y lo planto, por que me da la gana. Provecho.
Si no logra verse, se puede descargar aqui es un PDF.