Hombres Lobo

¿Es que puedes aullar un poquito más bajo, darling? ¡Algunas intentamos dormir!
¿Es que puedes aullar un poquito más bajo, darling? ¡Algunas intentamos dormir!

A mi abuelita, que tenía unas rodillas muy graciosas, como las de la abuelita de Bryce, no le gustaban los hombres con bigote y menos con barba. Me decía que, además de parecerle poco estético, tenía la impresión que guardaban el menú de la semana. Tal vez por eso se casó con el lampíño de mi abuelo y vivía hostilizando a uno de sus hijos (el único que se solía afeitar diariamente) por que se quitara esa pesadilla de la cara.

Vamos, que algunos se toman muy enserio ese asunto de conservarla, contra viento y marea. Probablemente sea genial para aguantar el invierno, pero en el verano del efecto invernadero, debe ser todo un heroísmo. Compran tijeritas especiales, van a la barbería, se echan ceras especiales para que mantengan su forma  y algunos, incluso, se compran lociones para que mantengan su color. Todo un sistema de conservación de la vida silvestre. Pobrecitos.

En mi caso, cualquier tipo de barba o bigote me ha dado siempre intriga. Me ha parecido que es similar a las gafas de Clark Kent y un risible intento por esconder una personalidad alterna.  No he conocido, hasta ahora, ningún caballero –de los que use barba- que no lo haga con un único afán: que no se les vea la cara de púber eterno  que esconden. El dichoso accesorio es utilizado como un síntoma de fiereza, casi como tener el pelo largo, portar una cachiporra o usar borceguíes; siendo fácilmente acomodable a cualquier posición social y cultural.  Dale con la barbita, aunque demore mil  años en crecerte.

Lo que ellos no caen en cuenta-y aquí pecaré de atrevida, porque estoy segura que E. Vargas lo explicaría mejor- es que hay fricciones que son más adorables, sin tanto vello facial.

Tal vez eso era lo que, en el fondo, reclamaba mi abuela. Yo reclamo, ver los rostros tal cual fueron diseñados por la mano de la naturaleza, no por la estética propia.  Hay desnudeces que conmueven. Tanta cosa para que un Lobo entienda mi insistencia y no me deje creer que tiene copiosa barba desde los diez años de edad.

Un video de servicio a la comunidad…

7 Replies to “Hombres Lobo”

  1. Que unas veces he dejao el pelo crecío
    en el mentón malpartío
    otras veces me he soñao
    con la barba remojada.
    Yo en verdad señor
    no soporto esa cochinaa
    pues prefiero tener
    la cara sincerada
    sin pelos que temer
    a la hora de comer.

    PD lo mismo va pa mi cabeza
    y para otras zonas que contar me da pereza.

  2. No me gustan los hombre con barba y/o bigote, me parece más higiénico un hombre afeitado. No soportaría besar los tallarines de la semana pasada huacalá!!!! Y como en el caso del Dr_G, mi media toronja no tiene pelos ni en la cara ni en la cabeza jajjajajjajaaaaaaa. (Ojalá no lea esto)

  3. Pos en lo que a mi respecta, me gustan las barbas incipientes, no las que ya compiten en largo con la barba de Dumbledore, es que solo a el se le permite dicha moda al resto de los muggles que se vallan a la casa a afeitar jajajaj

  4. Tiene razon tu abuelita al decir que pareciera que los hombres con barba guardaban las comida de dos semanas..!! salvo que sea una naufrago la excepciòn a la barba, pero por lo demas, he evitado el tener que dar osculos con tal cantidad de pelos de por medio.

    Aunque dicen que la barba es simbolo de machote….pasoo me quedo con el rostro lampiño de una mujer.

  5. La moda de tiempo en tiempo como que exige que el hombre mas incauto caiga en esta.
    Personalmente, no me gustan los hombre belludos y esto de la barba…. por lo menos en la parte de la quijada, resulta ser incomoda de rato en rato.
    Primera y unica vez que me anime a salir con un galan con barba, pero eso si “no aceptaria uno que tenga bigotes….. no soportaria ver las comidas recalentadas xD

  6. Aunque este post me ha metido en problemas (el lobo se lo ha tomado demasiado personal), no les falta razón a las/los que se oponen a las dichosas barbitas. Como sea, yo reclamo la posibilidad de poder besar una hermosa mandíbula desnuda, sin tener que ser arañada, alguna vez. No hay apuro.

Agregue un comentario