Lo que no esperas

Lo que nadie espera, donde nadie espera.
Lo que nadie espera, donde nadie espera.

Con la Negra tenemos un juego secreto: somos desconcertantemente corteses con la gente. Eso sólo porque nos hemos dado cuenta que, en Lima, la gente es malcriada y muchas veces, hasta agresiva. Yo me pregunto cómo es posible, teniendo en cuenta que se nos cataloga (a los limeños, especialmente) de hipócritas. ¿Acaso la cortesía no es hipocresía también? Tratar bien a alguien, aunque te caiga como pedrada en ojo de tuerto, es un acto sumamente teatral; y para escandalosos, los limeños.

Cómo nos gusta dar las gracias al recibir el boleto del micro, al bajar de la combi, al recibir el servicio que sea. Cómo nos agrada pedir disculpas y permiso, al pasar por un grupo estrecho de gente.  Es que, nos divierte cómo se queda fría la gente, al recibir ese trato. No se lo esperan. No se espera el cobrador de una combi, que le des las gracias por que te baje en tu paradero. Muchísimo menos la señora que barre la gran avenida, por dejarte echar tu envoltura de caramelo, en su tachote. Nooo, qué se lo van a imaginar.

Entonces, esa gente reacciona, luego, y te dice un “de nada” que suena, perplejo, entre suspiros. Es como si les recordaras que aún hay gente en la ciudad de la furia (no es sólo Bs As ni NY) que es Limatanta, y su día se convierte en la esperanza de algo diferente…

Tratar bien a la gente, tiene sus ventajas. Te convierte en alguien que está lejos de las intrigas (aunque las sigas teniendo) y te separa del resto de jamelgos que camina por ahí. Ser corteses en cualquier lugar va demostrando tu estilacho y la inversión de tus viejos en ti, tu propio desarrollo y madurez. Ojalá el gobierno hiciera campaña al respecto, en vez de pasársela poniendo cartelitos adefesieros con faltas de ortografía.  Somos vecinos, somos humanos y nos necesitamos para sobrevivir. Hagámoslo cordialmente.

Pd. Si las buenas maneras van acompañadas de un buen semblante, el efecto es más cagón. A probar se ha dicho.

I know, Iknow... still try.
I know, Iknow... still try.

One Reply to “Lo que no esperas”

  1. Yo varias veces doy las gracias, y las doy no como un juego social (o como tu le llamas, hipocresia). No he notado que las personas que las reciben cambien de expresión, y de ánimo menos.
    Lo de Limatanta, no lo entendi; y lo de As y Bs, bueno, tambien he visto bastante gente malcriada en ese sector.

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