Shámame

Mujer en estado contemplativo dinámico: mujer escribiendo.
Mujer en estado contemplativo dinámico: mujer escribiendo.

Semana agitada, en varios sentidos. La mía terminó cantada y cantando, pues preferí escoger ir a un concierto de rock, que a cualquier celebración del Blog Day en Perú. No sé si ha sido una especie de declaración de principios ,en automático, o simplemente, que las cosas se dieron así. Lo cierto es que lo único que lamento es no haber visto a muchas personas a las que aprecio y que probablemente sólo las encontraría en aquella fecha. Pero ahí les pego el clip que amenizó la premiación, que está un cague de risa:

No sintiéndome Woody Allen, quien no suele ir a las entregas del Oscar, menos si sale nominado, pensé que ya sólo concursar en esos premios me resulta un despropósito para lo que yo hago. Tengo dos blogs, una cuenta en twitter y participo de algunas actividades (de preferencia culturales) que se organizan al respecto. Es que se debe entender que mi camino termina siendo individual, aunque por momentos parezca estar acompañada. No escribo para ser popular, lo hago porque no me queda más remedio, pues está en mis entrañas hacerlo. Escribo para que me quiera alguien, pero también lo hago porque es un ejercicio obsceno donde voy demostrando desnudez; una autoexaminación en la cara del respetable. Soy una fresca que lanza señales de humo, pero no desea que le respondan. No soy masa que se siente mejor por ser reconocida. Yo sólo deseo ser yo.

Felicitaciones, sin embargo, a todos aquellos que están integrados a la comunidad blogueril y que se sienten felices de participar de las actividades sociales donde se les reconoce el esfuerzo de publicar. Deseo, de todo corazón, que logren mejorar la organización de los eventos (ya me contaron que hubo una sobredemanda y muchos se quedaron fuera del lugar) y que, de plano, ganen los más representativos. Mucho por hacer, pero no imposible.

En tanto, yo estuve enviando besos volados a Miguel Mateos –nunca tuve la oportunidad de verle  antes y esta vez estuve muy cerca- y cantando a gritos, como si volviese a mis 20s. Es evidente que eso no es posible y para ello estuvo él, recordándomelo, que tampoco está en sus 30s, pues ya la edad pesa. Pero la magia sigue, y me dormí pensando en ella.

So, Shámame (llámame)si me necesitas, sí.

Sí, no es del concierto de ayer, para colmo, es del 2008, en Santiago. Pero lo tocó tal cual (y creo que hasta con la misma ropa) y aún me hace saltar.  El otro, de cuando se presentó Esencia, en Limatanta. En cuando alguien de la gente que fue ayer, pegue su grabación, actualizo.

Update: En Weekend de los Olivos. Yo estoy al frente del camarógrafo, en el mezanine opuesto.

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