Monthly Archives: September 2009

Un Bel Di Vedremo

Un Bel Di Vedremo

Sólo quería decir que, no hablar de ciertas cosas, no significa que no estén. Ahí andan, latiéndote todos los días, en todos los momentos. Están yendo y viniendo, meciéndose al gusto del tiempo y de las circunstancias que no piden el silencio.  Me he prometido no tratar de ciertos temas cáusticos, para mí. No estoy lista. Pero, así como todo se encuentra lleno de poesía, todo está inundado de aquello que motiva al mundo  (y que no es el dinero).  Nadie puede impedir lo que en mi cerebro transita. Nadie.

Luego, María Callas hablando por mí, es un must.

La Codorniz

La Codorniz

La Codorniz, emblemática revista satírica española.

La Codorniz, emblemática revista satírica española.

A raíz de la espectacular calidad del trabajo gráfico de Alvaro Portales, que realmente me asombra, caí en la cuenta que lo que he visto estas últimas semanas ha sido un deja vu. Me puse a revisar en casa y he dado muchas vueltas para comentar que el sarcasmo visual de Portales puede tener un origen iconográfico y argumental en esta publicación. Ni idea si la habrá revisado o tendrá conocimiento de ella, pero es bueno mostrarla.

La Codorniz, revista satírica que se publicaba desde 1941 hasta 1978 en España, tenía una calidad de contenido que no peco al decir que era literaria y plásticamente impecable. Por sus páginas pasaron escritores espectaculares e ilustradores magistrales. Su misión: ser tubo de escape para una sociedad franquista amordazada por décadas, pacata y en atraso asombroso al compararse con el resto de Europa. Sus artículos divertídísimos y sesudos y su humor gráfico de vanguardia fuero un semillero y muestreo de talentos tales como Alvaro de la Iglesia, Mingote, Chumy Chumez, entre otros notables. A su muerte, le han salido herederos, de los cuales el más decente resulta ser la hilarante revista el Jueves.

Asombrosamente, La Codorniz llegó a mis manos por una herencia familiar en la que tienen mucho que ver algunos sacerdotes jesuitas, hinchas acérrimos de la revista, quienes la solían coleccionar y con ello se comprueba que, de toda la gente que compone a la Iglesia Católica, los más divertidos son ellos… Aquí, en ultramar, es una verdadera rareza, pero para aquellos que piensan que para ser sarcástico no es necesario ser corrientón, la encontrarán deliciosa. Pego una galería de algunas fotos que tomé a los pocos ejemplares conservo.

Para saber más de ellos:
Wikipedia
La Ciberniz
La Codorniz, pieza del mes de museo español

Lucky

Lucky

Post suertudo del 09/09/09 en el cual tuve tiempo de comprar mi Tinka (previa cábala numérica de rigor) y con afán de sacarmela. Así voy hace días. Paciencia. Con ella, las cosas se consiguen, los caminos se acortan y se alinean los planetas. Tal y cual estos chicos (aquí y aquí), que se pasaron horas haciendo estas leseras y mira tú, salió algo bonito.

Paciencia y persistencia, que la suerte te encuentra, siempre.  Por siaca sigo jugando a la lotería, a ver qué pasa.

Ella

Ella
Ella es un diamante y no le importa.

Ella es un diamante y no le importa.

Ella es talentosa, voluntariosa y probablemente incomprendida. Todo lo que tiene, se lo ha ganado con valor. Cada centavo, cada título que ostenta, cada bien que atesora, es fruto de su más encendido esfuerzo. Imagino que, por defecto, nada tiene de diferente a cualquiera otra de nosotras, aquí. Pero a ella le ha costado el doble. Es negra.

Hoy estaba con nosotros y contaba que, cuando era chica, estaba la familia entera viendo tele en casa y, saliendo un avance sobre el Planeta de los Simios -la primera versión- su padre dijo, alarmado: “ahora nos van a joder…” y aunque lo contó riendo, a mí me pareció espantoso. Continuó narrando cómo, durante muchos meses, la gente se burlaba de ellos y cómo regresaban contrariados, a casa. Incluso algunos terminaban liándose a trompadas con la gente que los agarraba de punto. Eran comparados con simios parlanchines,  monos antipáticos, además. Le parecía gracioso.

Imagino que debe ser una reacción refleja, sobre esa actitud de las personas que ella y toda su familia ha vivido por generaciones. Tal vez no le parece tan grave, definitivamente un poco más que la llenen de epítetos a su espalda (en algunos casos, sus mismos compañeros de trabajo), pero menos grave que aquella vez en la que la siguieron por toda una tienda de departamentos, e incluso le quisieron acusar de robo, por ser de color. En Lima, Perú, Suramérica, donde el que no tiene de inca, tiene de mandinga…

Tal vez, torear los efectos del racismo sea algo que ella supera, sin preocuparle más. A mí siempre me ha parecido una maestra, aunque para muchos es una ciudadana de segunda clase, y yo siempre la he visto arrancarle las cosas al destino. Pero como está tan distraída en ello, no se da cuenta cuánto la admiro.

Y hoy lo hice, más que nunca.

Update.- Un tuitero pegó este artículo al respecto de un incidente parecido (pero más dramático) en Brasil. Lo de mi amiga no fue tan espantoso. Simplemente la siguieron por toda la tienda de departamentos, para finalmente detenerla y registrarla de la manera mas ignominiosa posible. Cuando finalmente se dieron cuenta del espantoso error que estaban teniendo, se deshicieron en disculpas. Ya. Pero la humillación está hecha. A esa tienda no entro a comprarles nada, jamás. Tal vez yo también necesite ir con una amiga blanca, aria, para poder comprar en paz.

El Dedo Ilustrado Online & Uncut – Emisión Domingo 5 Set.

El Dedo Ilustrado Online & Uncut – Emisión Domingo 5 Set.

Esta fue la emisión realizada el día de hoy, sábado 05 de Septiembre. El tema: La imagen femenina en los cómics. Enjoy.



Nota de los productores: No, no habrá edición para la siguiente semana, pero estaremos avisando. Gracias por sus coments y sugerencias por “la tuiter”. No sería mala idea que las planten por aquí, también…

Un blog más

Un blog más

Hay momentos trascendentales en tu vida, que suelen ocupar milésimas de segundo. En ese momento, si estás distraído, no los percibes. Si los vives con otras personas, sólo los iluminados logran captar ese instante que puede marcarte. Hoy cuento sobre uno, que ha venido dando vueltas en mi cabeza desde hace muchos meses.

En 1987 me encontraba, cachimba y perdidísima en el espacio, en la pituquísima facultad de Artes de la PUC.  Entrar a la primera y menor de edad fue una malísima idea y sobre todo, una experiencia frustrante. Venía de un colegio que era una isla, venía de una familia que era una isla y yo era casi autista. Encontrarme con tanta gente, tan diferente, era poco menos que desconcertante. Para empezar por que estábamos en crisis y en plena época del terrorismo y ver a gente que llegaba con su chofer a clases, mientras yo me descolgaba de la Cocharcas era todo un ejercicio espiritual para no putamadrear y no optar por la lucha de clases, sobre todo si de regreso tenías que ir trepada cual mono organillero…

Como sea, en el primer año de Artes (así se le llama sucintamente a esa facultad de la Católica), los cachimbitos estábamos divididos en tres aulas  y teníamos cursos desde las 8am hasta las 7pm, con una hora de almuerzo, dependiendo del día. Comprenderán que la presión era grande, porque estabas a tus aires y sobre todo, porque los mismos profesores lograban ser unos tiranos cuando querían. Imagino que era la idea de inculcarnos la responsabilidad, el gusto por la perfección (total, el flojo trabaja el doble) y de paso, quedarse con los mejores.

Yo me creía la mejor. Había ingresado, sin academia de ningún tipo (salvo por algunas sugerencias de un súper maestro y amigo) y a la primera. Grande mi desilusión y frustración al ver que nuestro profesor de talleres de primer año se dedicaba a hacernos la vida miserable, como si hubiéramos nacido sabiendo las cosas que él casi ni explicaba, pero que solicitaba entendiéramos. Lo peor era que parecía disfrutarlo. Yo andaba en la mera luna, fastidiada por la presión de pasármela pintando cartulinas los fines de semana, filosofando con dameros de ajedrez (es que no saben la cantidad de rocas que decíamos para justificar ese ejercicio de compo básica) y definitivamente dispuesta a cambiar de carrera, al ver que lo único que te podía salvar  de la humillación pública era tu biotipo o un apellido cool. Yo tenía lo segundo, pero hubo ocasiones en las que no me salvé e ignoro si aún sigue siendo así ese lugar del saber.

En el mero stress estaba una tarde, muerta de nervios y a punto de colapsar, porque había hecho  mal mi tarea de cuadraditos de mierda y el profe miraba los dichosos ejercicios a contraluz diciendo algo así:

-          A ver… ¿usted cómo se llama?…-el alumno, intimidado, murmuraba- ¿Qué? ¡No le escucho! ¡Hable fuerte!

-          Gon… Gonzales…

-          Bien, Gonzáles, a ver, veamos su trabajo. Hum. – trabajo frente a todo el grupo, que se comía las uñas de la angustia- hummm…. Mal pintado, mal pegado, mediocre. ¡Cómo es que ha ingresado a Arte? Tiene 10. Hágalo de nuevo.

-          …!!!!… – lagrimones por medio, Gonzáles se iba sin mirar a nadie. Probablemente era la 2da vez que rehacía el trabajo y por supuesto, cuestionaba seriamente su vocación de artista plástico, superditada al corte recto de una cuchilla o a la cinta de pegar. En pocas palabras, una huevada sin sentido.

Y así sustantivamente.

Como sea, este post no era para contar sobre ese profe, que encima, ya se murió y tal vez nunca nos entendió (y viceversa). Era para contar que una tarde, un chico se ofreció a tomar mi turno en aquella revisión de HELL y  yo se lo agradecí, pues fue la primera (y única) muestra de humanidad en aquella horrible aula. Era la selva, man. En ella estaba la gente más cool  e incluso una estúpida que se hizo famosa por racista. Bueno, tal vez ese chico ni se acuerde de aquel incidente, tal vez no vio mi rostro de alivio, tal vez lo hizo porque quería salir del muerto antes; pero me salvó los nervios y sentí que, sin importar lo que suceda, le recordaría toda la vida por ese acto tan sencillo. Un tontísimo y simplón acto bueno.

Sep, nunca se sabe ni cuándo ni cómo, trasciendes. Luego, ya fue el blogday, pero era necesario un post para recomendar su blog.