Esta tarde

Soledad Giménez. Su última producción no tiene absoluto desperdicio.
Soledad Giménez. Su última producción no tiene absoluto desperdicio.

Últimamente me siento como el personaje principal de American Psyco, que luego de matar calculada y despiadamente a alguien, empieza a disertar sobre música, en un pasaje de completa disociación entre la realidad y su propia verborreica narrativa. Sí, porque la nación se debate entre leyes que despenalizarían el aborto, los feminicidios en alza y la usual andanada de accidentes de tránsito que siguen enlutando las carreteras, eso sin contar el recontraroche de nuestra selección de fútbol. Mientras tanto, al más puro estilo de Patrick Bateman, yo diserto sobre Presuntos Implicados y digo que, para mí, se fueron a la mierda cuando Sole Giménez decidió arrancarse, luego de ir musicalmente viento en popa, pero interpersonalmente no tanto. Como sea, así como digo que no hay nada más sexy que un hombre que hable francés (con acento europeo, se entiende, porque el quebeco es fatal, pero eso es asunto de otro post), igual puedo comentar que Sol es… el sol en mis orejas. Pocas voces femeninas me logran conmover tanto como algunas, que cuento con los dedos de la mano. Sol Giménez es una de ellas. Es como si susurrase siempre, sin que ello le impida alzar la voz y el tono, para llegar a su objetivo. Sea pues, la voz que me acompaña esta noche de octubre, noche de un día asoleado y no muy satisfactorio, donde yo extraño a morir y no llueve afuera, porque ya lo hace adentro. Sea.

Como con ella no se puede terminar triste, ahí va otra. Sugiero buscar su versión de “Vivir sin aire”, de Maná. Les hace tremendo favor a esos adefesieros. No, ella sueña que se compara con Diana Krall… es otro tipo de diosa… En fin…

One Reply to “Esta tarde”

Agregue un comentario