Monthly Archives: October 2009

El Moderno Prometeo

El Moderno Prometeo

Modelando.
Modelando.

Mi hombre perfecto es un Frankenstein. Un Golem. Un ser que vive danzando en mi mente, desde el uso de razón. Alguien que me mira perturbado desde la distancia y azorado en la cercanía. Quien, con sólo mirarme, puede entender a este monstruo que soy. Mi atracción por él vuela distancias enormes, cruzando océanos, sólo para que él esté seguro de lo que hay. Mi hombre perfecto, viene de lejos, si saber porqué. No tiene idea que existo y por ello, al encontrarme, se siente agradecido de llegar. Tira todo, deja todo, olvida todo, por mi. Porque no hay otras. No han habido otras. Nunca habrán más. Mi hombre perfecto ha conocido, en su mente, mi cuerpo, desde niño. Ha soñado conmigo, sin saber mi nombre, siquiera. Ensayaba sus respuestas a mis peleas, con otras. Aprendía a ser tolerante, por mí. Me gobierna y se somete, con una mirada. Me permite tener sus hijos, educarlos conmigo. Me dejará peinar sus canas. Me quiere, con todos sus sentidos, con todas sus fuerzas. Mi hombre perfecto se mata por mí, no a mí.

Mi golem. Lo imagino. Me camino las calles con la mano extendida, sujetándole. Pareciendo loca, siempre.

http://www.sport.es/default.asp?idpublicacio_PK=44&idioma=CAS&idnoticia_PK=603022&idseccio_PK=803

Porque está en los ojos de los demás y aquel reflejo me ayuda a existir. No me dice jamás “a ver, espérate un ratito” o “ahí te quedas”. No me pregunta lo obvio, para no ofenderme. Todo lo que hace, todo lo que dice, es verdad. Porque es mío, desde sus pensamientos más simples, hasta la raíz de su cabello. Mi pertenencia a él es completa. Es imposible que me haga sentir triste, pues con él todo es risa, todo es descubrimiento. El siempre es yo, en otra versión. No es un viaje egocéntrico, es encontrar algo que te completa, que te hace entera y lo hace pleno a él. Así es. Es tal vez, el deseo más entrañable de toda mi vida. Lo único que siempre he necesitado, para estar en armonía, para calmar esta maldita fiebre que no cesa nunca… esa fiebre existencial de su ausencia.

Por eso, en estas noches en la que el frío no quiere irse, me duelen las heridas de guerra. Me duelen todas, porque se convierten en estadísticas fallidas que quiero olvidar y no puedo; no puedo ya. Aprendo lo que debe ser aprendido e imagino que un día, él me encontrará, porque ya no le busco.

(Ya, tú, lector consetudinario, pensabas seguro, que yo iba a pegar esto. Ni hablar. Prefiero una buena película y una mejor música. Lo otro lo dejo como banda sonora de mis historias fallidas.)

Blog Action Day

Blog Action Day

Nuestra casa. Linda.

Nuestra casa. Linda.

Así, con la vocecita de Ramírez Lazo “nos preocupa” nuestra casita, el planeta Tierra, Pachamama gloriosa que anda vapuleada por nosotros y por aquellos ignorantes que alucinan que todo todo es eterno y que con la plata baila el mono (¿y si ya no hay monos que bailen? qué filosófica ando), que pretenden echar a perder este sitio tan lindo y afin de cuentas, el único que tenemos. No somos exploradores de planetas, aún. Somos mirones, encerrados en una casa que tenemos sucia y que no amamos. Heredada por padres que tampoco pensaban mucho en ello. ¿Dejaremos algo de herencia? Sólo depende del Hoy.

Al final, somos un virus. Seremos erradicados, y santo remedio. Feliz Blog Action Day 2 009. Hoy lo celebraré, desenchufando todo.

Esta tarde

Esta tarde

Soledad Giménez. Su última producción no tiene absoluto desperdicio.

Soledad Giménez. Su última producción no tiene absoluto desperdicio.

Últimamente me siento como el personaje principal de American Psyco, que luego de matar calculada y despiadamente a alguien, empieza a disertar sobre música, en un pasaje de completa disociación entre la realidad y su propia verborreica narrativa. Sí, porque la nación se debate entre leyes que despenalizarían el aborto, los feminicidios en alza y la usual andanada de accidentes de tránsito que siguen enlutando las carreteras, eso sin contar el recontraroche de nuestra selección de fútbol. Mientras tanto, al más puro estilo de Patrick Bateman, yo diserto sobre Presuntos Implicados y digo que, para mí, se fueron a la mierda cuando Sole Giménez decidió arrancarse, luego de ir musicalmente viento en popa, pero interpersonalmente no tanto. Como sea, así como digo que no hay nada más sexy que un hombre que hable francés (con acento europeo, se entiende, porque el quebeco es fatal, pero eso es asunto de otro post), igual puedo comentar que Sol es… el sol en mis orejas. Pocas voces femeninas me logran conmover tanto como algunas, que cuento con los dedos de la mano. Sol Giménez es una de ellas. Es como si susurrase siempre, sin que ello le impida alzar la voz y el tono, para llegar a su objetivo. Sea pues, la voz que me acompaña esta noche de octubre, noche de un día asoleado y no muy satisfactorio, donde yo extraño a morir y no llueve afuera, porque ya lo hace adentro. Sea.

Como con ella no se puede terminar triste, ahí va otra. Sugiero buscar su versión de “Vivir sin aire”, de Maná. Les hace tremendo favor a esos adefesieros. No, ella sueña que se compara con Diana Krall… es otro tipo de diosa… En fin…

Póstumos

Póstumos

Vamos y venimos. Vamos y venimos.

Vamos y venimos. Vamos y venimos.

Lo que siempre conmueve es la verdad. Porque en ella van las palabras, hechas acción. Porque la verdad es, a veces, tan escasa, que uno la echa de menos. Vivir en ella es como buscar un iluminado estado de gracia y por eso, la santidad no puede estar lejana. Loor a los que se fueron, porque fueron- creo que todos- veraces, aunque fuera en su llegada o partida. A todos nos da por estar desnudos, en algún momento.

Mercedes Sosa:

Basilio:

Arturo “Zambo” Cavero:

Luis Aguilé:

Panegíricos Rapaces

Panegíricos Rapaces

El aburrimiento me agobia. Sólo quiero hablar impersonalmente. Tal vez quejarme del peruanismo snob que ha chancado a todo el mundo últimamente. Como dicen por aqui: “estamos cayendo bajo” y no me asombra. Siempre se puede ser peor. Identidad nacional pegada a simplezas, a actitudes puestas a último momento. A oportunismos figuretis, que no levantarán a las masas, más que para pedir pan y circo.  De lo primero, mucho; de lo anterior, yo no sé. Me parece que no. Es decir, ¿soy menos peruana por que no quise soplarme la covertura a la muerte del cantate criollo? Chale.

Dale, diré que me recontrajodió ver al canal del estado y al de noticias del cable; trasmitiendo la payasada orquestada por nuestro presidente bipolar. Porque era una payasada. Me pregunto cuántas personalidades culturales o culturosas (qué diablos) habrán tenido la misma suerte de tener un entierro con rango de jefe de estado or else. Es decir, cuántos han sido friends del presidente. Es más, cuántos han tenido un entierro digno, multitudinario y con panegírico de Raúl Vargas (el cual causó náusea a Hildebrandt) en puntitas de pies.

Me molesta que la gente no se de cuenta de que aquí el asunto es que todos somos Perú. Yo, criollaza, limeña de 5ta generación, igual que un huancaíno o que un asháninca con pie pelao en la tierra. Entonces, molesta que se juegue con la emotividad de un electarado que cae redondito con el espectáculo. Las radios estaban peor. Hubo una que se dedicó a entrevistar únicamente a la gente que lloraba…

Como sea, no se niega el talento del Zambo Cavero. Nica. Lo que se piensan son 2 cosas puntuales: La música criolla no se ha muerto, como decía golosamente, Daniel F. Símplemente se mueren los intérpretes. La muerte de ellos y el no hacer escuela es una jarana que la gente del medio debe examinar y mejorar, en lugar de andarse puñaleando entre ellos. Por otro lado, hay personas más notables que no obtienen ningún puto reconocimiento y siguen haciendo patria. So sorry, no son los amigos del presidente. No son noticiables. No valen para ocupar las primeras planas de los diarios. No hacen microndas espectaculares, desgarradoras, masivas. Las cosas como son.

Ahí les dejo, con un secreto que ya fue. Descanza en paz, pe.

Dale, murió más gente, pero eso va para otro post.

Objetos

Objetos

No una, si no muchas víctimas.

No una, si no muchas víctimas.

Chale, qué difícil es ser mujer en el mundo. Encima que un gran porcentaje es jefa de familia, que no accede a los mismos niveles de educación, ni el mismo sueldo, aunque tengan el mismo trabajo y la misma calificación; tiene que soplarse el maltrato y el crecimiento de las tasas de feminicidio (el dato es del Perú, pero cómo olvidar a las mujeres  de ciudad Juarez).

Ya dejaron de ser “crímenes pasionales” para ser actos punibles realizados directamente sobre una minoría (ni tan menor) deprimida y muchas veces en estado de pobreza. Es de susto comprobar que los criminales suelen ser familiares cercanos y sus propias parejas, en la mayoría de los casos. ¿Qué mecanismos horrendos pueden activarse mentalmente para matar a alguien que quisiste tanto? No puedo ponerme en el lugar de ninguno de ellos, porque no puedo entenderlo.

Ejercicios Nocturnos

Ejercicios Nocturnos

Uso horario que me obliga a meditar.

Uso horario que me obliga a meditar.

Duermo tarde por accidente. Por que todo mi horario suele estar atrasado unas cinco o seis horas y me animo a hacer las cosas, justo cuando el resto tiene ganas de marcha. Me inspiro para la primera pincelada, a la hora del almuerzo y pospongo el estudio a la tarde. Ceno casi a media noche, mientras reviso mis pendientes y resulta que el día siguiente me sorprende así, empantanada con imponderables.

Otras veces me despierto temprano por puro valor y curiosidad. Ya saben, esa fracesita que se lee como “Al que madruga…” y ya conocen el resto. Me pregunto si levantarse a las 5 am dará la autoridad moral para pedir un milagro a Dios, vía el santo de tu elección. O tal vez simplemente, servirá como una indulgencia -puntos bonus- canjeable al llegar…

Sea como sea mi ritmo de sueño, me está pasando algo que yo siempre he descrito como “muy a lo Mick Jagger”: escribo en las noches. Casi todas. Luego me quedo mirando el post, a la mañana siguiente, publicado, pensando en quién demonios es esa flaca que escribe casi de madrugada. En las mañanas hay otra Dreampicker. Es fría, calculadora y puede patearte el trasero hasta la luna. Saca presupuestos, recibe llamadas insufribles y tiene la pata en alto, con un borceguí con punta de acero, lustradito y bien amarrado. Sin embargo, van pasando las horas y todo cambia de tono, de color, para ir ablandando los malos humores, desarmando las posturas y sacándome las máscaras que no me muestran tal cual. Simple y sencillo instinto de conservación.

Y no expliqué por qué el asunto de Jagger. Dijo hace mucho tiempo,en un documental, que solía escribir por las noches, por toda la carga emotiva que le causaba ese momento. Luego, por las mañanas, corregía, desechaba, armaba ese caos nocturno. No soy tan ambiciosa. Me basta con la honestidad.


Vuelta

Vuelta
Musica y eternidad...

Musica y eternidad...

Esa noche, él vino con su guitarra y se sentó en aquella banquita de mi entrada. Estaba nervioso y yo también, pero creo que disimulamos muchísimo, para que ninguno echara a perder la noche alunada y sobre todo, las ganas de conversar de cualquier cosa, sólo con el pretexto de estar ahí. Al tocar y cantar él, aquella canción, al final de la cita, mi corazón saltó y se me erizaron los vellos de todo el cuerpo. Me le quedé mirando, pasmada, asombrada. Tal vez azorada por su atrevimiento, al decirme con una canción, lo que le provocaba verme… tal vez por que entendía el valor que tenía él de demostrar sus sentimientos con tanta sensibilidad. Luego tuve que besarle, ¿no?. Era un must. Cantó esto:

Muchos años después, un par de canciones me hicieron erizarme toda, como fuesen escritas para mí. Las tocaba alguien que estaba realmente lejos y en otro idioma, del que no entendía ni una sola palabra. Y yo recordaba aquella noche, en la que la luna y un par de estrellas curiosas me mostraban que hay momentos en los que no hay nada que puedas hacer, salvo darte con intensidad. Sólo si las cantase él, podría salir corriendo, huyendo, para que fuera atrapada y besada hasta el delirio. Sólo por ellas (vamos, hay más motivos) aprendería aquel idioma y reiría en él. Tal vez yo no hago más que dar vuelta en círculos…

Una Carta

Una Carta

No quiero gobernarte. No quiero ser dueña de tus documentos. Tampoco quiero que te sientas obligado, acostumbrado a mis arrugas nuevas. Me importa poco que me presentes, me etiquetes, me digas “darling”. Me fastidiaría que te considerases atrapado, complicado, con un diccionario en la mano, cada vez que hablas conmigo. No quiero que te pongas a estudiarme, para luego saber que soy todas y a la vez, una. No quiero que me llores, mientras besuqueas a otras. No quiero que hables de lo que fui, con cualquiera, para que te miren como imbécil y se pregunten “¿entonces, por qué no estás con ella?” No quiero tu simiente por error, por que “es lo correcto” o por que cumples un plan de vida. No quiero tu cuerpo por cansancio o por que nadie más lo quiso. No me interesa cambiarte el pampers en 40 años, por que lo dice un documento. No quiero mirarme al espejo y encontrar tu rostro, mientras tu bostezas en otro sitio. Me joden los procesos, los finales, las aceitunas, el ají y sólo cocino lo que me gusta comer y eso debe bastarte. No soy decente, ni pacata, ni mujer liberada, ni siquiera sé qué es fashion, ni cómo maridar mi agua de mesa con mi almuerzo habitual. Nunca estoy lista, por lo tanto, no espero que estés listo para nada, sólo espero que saltes de tus abismos, a los míos, por voluntad. Por lo tanto, nada, de ti, salvo el todo, y no insistas.