
Es lo más seguro.
- Probablemente me sienta más cómoda frente a una danza ritual polinesia que a una ceremonia de matrimonio, aquí, en occidente.
- A veces mi imagen real es similar a lo que creo es mi imagen virtual, pero estas nunca son iguales a lo que en verdad soy.
- Hoy vi un personaje de anime, con tu aspecto. Tal vez no seas real, después de todo.
- Me acostumbro demasiado rápido a todo. Por eso odio la rutina.
- Ya no lloro por lo que debería, lo hago por estupideces. Lo hago cuando se acaba el papel higiénico, por ejemplo…
- Sep, ese link era bien stalker. Me di cuenta luego. Sólo quería mostrarte lo interesante de aquella aplicación… como era de esperarse, te creciste un montón.
- Yo nunca estoy en el mood correcto. Si hay que estar serio, me caigo de risa; si hay que estar contento, me deprime todo.
- Tengo un nombre escrito en un papel, dentro de mi almohada. Hay una hoja de laurel, con él. Me pregunto si sentirá el olor, allá.
- Odio ir de shopping. Voy con una lista -mental, aunque sea – y tengo que encontrar lo que busco o mi frustración es monumental. No es aplicable a una visita a una gran ferretería. No sé por qué me afanan tanto las espátulas y la masa para molduras…
- Nada como el camotillo para calmar mi tristeza.
- Nada como el chocolate para calmar mi tristeza.
- Nada como las papas amarillas fritas con cáscara, para premiarme… o calmar mi tristeza.
- La primera parte de las “negociaciones” conmigo, consiste en soportarme y convencerme de que vale la pena.
- Lucho tenía razón cuando decía que el Amor tenía fecha de caducidad. Al menos, en estarlo demostrando. Luego, va a la nevera y se queda ahí, para siempre.
- Si tuviera alopecia, estaría cambiando todo el tiempo de look. Tal vez usaría pelucas color chicle y con rizos apretados…
- Me enternecen sobremanera los niños de bajos recursos, disfrazados sencillamente, pidiendo “jaloguin!” por la calle, en manadas. Sólo por ellos, merece la pena guardar caramelos en la mochila…
- Los mormones y sus rituales de apareamiento me asustan. Es lo más lejano a la libre elección.
- La canción criolla no se ha muerto. Se mueren los intérpretes. El resto de gente, “canta” nomás.
- Siempre suelo tener la razón en casi todo. Y friega.
- Me gusta el silencio. Más, si es contigo.
- Creo firmemente que un día, Alexandrie y mi poesía favorita, serán inevitables argumentos-imán para aquel que debe venir.
- Tal vez me burlo de todas esas cosas que la gente respeta y ansía, porque en el fondo, las quiero yo también.
- Mañana comeré ravioles, sí o sí.