AM/PM


Si no gusta esta versión, bien puede gustarles esta (video). Y si no  gusta ninguna, es que hay un problema mental.

No son dos personalidades, son dos estados de ánimo. No son poláricos, son coherentemente complementarios. No se dan por azar, lo hacen porque no quedan más remedio. Porque me son necesarios para relacionarme con las personas y con el mundo.

Night and day, día y noche, am y pm.

No salgo a chupar la sangre de la gente, no me vuelvo un ogro. Tampoco desaparezco al alba. Mucho menos, regreso a casa, en harapos. Nada extraordinario, imagino.

Es sólo que son dos estados definidos. En la mañana, está la coherencia que me hace decidir las cosas. Lo que me permite ser social, ordenada, asumiendo las posturas correctas; pero en la noche… caray, en la noche reviso todo lo hecho y me pregunto si no seré muy dura con mis decisiones, si tal vez las cosas se pueden hacer de otro modo. En la mañana, doy los mejores consejos, soy el mejor muro de contención que pueda soñarse. En la noche, me inundo; deben atraparme con palabras, guapearme, para que no deshaga lo que ya decidí. En la mañana estoy iluminada, coherente, calculadora, sacando filo a los lápices y tarareando fórmulas, no me preocupa nada que no sea el carpe diem. En la maldita noche, sólo quiero acurrucarme, mirar desde la oscuridad, esperar abrazada a la almohada. En las mañanas me miro al espejo con positivismo, pensando en todo lo increíble que puede sucederme. En la noche miro mi rostro y lo encuentro más viejo, más triste, con la frustración de no haber sido encontrada. En las mañanas, sonrío, sarcástica, porque creo que me olvidarás pronto. En las noches, siempre rezo por ti. Am, pm. Apachurrando a mujer en trance que escribe poesías, haciéndola práctica, sincera, letal. En la noche, dejando el alma en cada palabra, para no saltar. Por ello, pintar es algo que hago (hacía) de día, cuando la luz se filtra por mi ventana y me permite mirar mi lienzo, aunque sea para darle una única pincelada. Escribir, es un acto que siempre he hecho de noche, porque no puedo asir a mi alma en la luz, precipitándome al silencio. Qué vaina.

Explicación simple para los que me han leído en proximidad y me cuestionan cómo, yo parezco decir una cosa y hacer otra. Siempre he creído que no me vuelvo loca porque mi demencia es nocturna, como una maldición. Al día siguiente, me levanto con un suspiro lastimero, para seguir caminando. No suelo retroceder, sin embargo. ¿Sabes? Después de todo, el lobo soy yo.

Envidio a los que poseen la coherencia, todo el tiempo. Envidio poco a los que no la conservan, siquiera en algún momento. Envidio a los que conjugan en paz a la compañía, los demonios, las tristezas, el deseo y el silencio.

One Reply to “AM/PM”

  1. Unos más, otros menos pero todos tenemos a más de uno dentro de nosotros. No se si exactamente día y noche pero no se puede ser exacta y coherente todo el tiempo, nadie puede. En algún momento hay que trabajar para vivir, ser organizado planear, pagar las cuentas, hacer trámites y hay otros momentos para hacer lo que más nos gusta, patear el tablero o simplemente no hacer nada. Cést la vie.

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