Ni una palabra

Lo que Wagner no sabía... ¡Que pasen las ondas sonoras!
Lo que Wagner no sabía... ¡Que pasen las ondas sonoras!

Se quejaba Wagner que, al amar una canción, sólo por sus armonías, más no por el significado de su letra, era un acto mediocre: uno terminaba queriendo solamente una parte, desconociendo la otra, que daba la unidad a la obra. Lo que él tal vez nunca quiso aceptar es que las ondas sonoras pueden llegar a tener similitudes con las cerebrales y establecer conexiones, en las que las palabras no son necesarias.En cristiano, la música, sana. Bueno, él no tenía porqué saberlo, pues es un estudio de finales del s. XX.

La cosa es que, sólo así explico mi fascinación – mediocre, también – por la música  que suele rondar mi cabeza, en idiomas que no entiendo y que suenan armónicamente conmigo. Por otro lado, siempre es rico llenarte de ella, también, aunque tú tampoco entiendas una palabra. Por algunos momentos, estamos en el mismo estado de fascinación…

Hummm. Creo que debo dejar de escribir estos posts tan girlys y empezar a comportarme como la adulta que soy…

Mi adorable Sam Soon. Dicen que el éxito de las novelas coreanas en Perú, radica en la forma en la que se relacionan los personajes, que recuerda mucho a las antiguas costumbres andinas, tan perdidas en medio de la migración y las modas foráneas. Será, pues.

One Reply to “Ni una palabra”

  1. Debe ser ese el motivo por el cual a mucha gente le gusta y agradan canciones de las cuales no entienden el significado de la letra. Dicen por eso que en una cancion la letra es lo menos importante, lo que atrapa es la musica.

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