Foto

Venía de la clase de francés, con la radio en las orejas, la mente laxa y las ganas de teletrasportarme a casa. Una canción apareció en mi cerebro y no pude cambiar de estación. En mi mente, una fotografía antigua, de una revista alemana, anterior a la unificación. Dos jóvenes sentados en el privado de un tren, que corre por una llanura, casi al anochecer. Ella está pegada a la ventana. Está gestando. Él está sentado al lado de ella, abrazándola. No miran a la cámara.  Miran al horizonte. Ni recuerdo la leyenda de la foto. Ni recuerdo el rostro de ella. Hoy, recién recordé las facciones de él.

Durante años he evocado aquella foto, en una revista que debe aún guardar mi padre. Me hacía en el lugar de ella, en su misma actitud. Un gesto de temor a lo desconocido, pero nunca sola. Con el tiempo, una canción bien girly, apareció también, unido al recuerdo. Todo, en su conjunto, era -pensaba yo- una alucinación de borracha deprimida, que siempre he tratado de sacudir de mi cabeza, porque uno debe andar exorcizando todo. Subí a varios trenes y ahí estaba, la imagen dichosa y la canción relamida.

Esta vez, sin nada que perder-y absolutamente nada qué ganar- me dejé llevar por la música; me dejé llevar por las primeras memorias de aquella fotografía que también vi un par de veces,  cuya vivencia cotidiana se me hace un misterio. Es casi como que alguien quisiera comer caviar en Yunguyo, pal fondo. Una verdadera rareza. Hoy pues, me di el gusto. Abandonada al sonido, yo iba en aquel privado. Me miraba ir. Sentada ahí, veía anochecer en aquella llanura extraña y el corazón se me encogió, por todas las razones que siempre me atormentan, algunas tan femeninas y otras bastante menos risibles. Me sentí, como siempre me suelo sentir en aquella remembranza: añoranza de un futuro alterno, Dreampicker en otra dimensión desconocida; uno donde mi pasado no es aquel que ya no arrastro, pero que me curte, alguno donde los espejos son encontrados temprano y no mañana a más tardar.

Maldita sea, hoy recordé las facciones de él y me estuve riendo enojada, todo el resto del retorno a casa.

Ricardo Montaner, absolutamente contraindicado por mi psiquiatra…


2 Replies to “Foto”

  1. Rescato esta frase: “Todo, en su conjunto, era -pensaba yo- una alucinación de borracha deprimida, que siempre he tratado de sacudir de mi cabeza, porque uno debe andar exorcizando todo”

    Y esta tambien: “Maldita sea, hoy recordé las facciones de él y me estuve riendo enojada, todo el resto del retorno a casa”

    Leer ese post me hizo recordar algo a mi tambien: Hace como 8 años en un chifa de la Av Arenales, vi una foto enmarcada cerca a la caja, era una pareja de orientales, muy juntos, como posando, parecian felices y se veian jovenes. Al pagar la cuenta me atiende una mujer algo mayor, y cerca ahi otro tipo tipo tambien entrado en años. Los miro a ambos, miro la foto, hago la comparacion y concluyo que son ellos cuando eran jovenes. Me parecio un momento “bonito”, me parecio un momento “muy pelicula”.

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