Corre, Dream, corre

Dove sei? www.no-miedo.com

Heme ahí, corriendo como loca, de un lado para el otro, pensando en toda la recargada agenda que se intenta cumplir sola, como si mi voluntad no fueran más que aquellas páginas garabateadas en las que las actividades se sobreponen, inclementes, para ser cumplidas, indefectiblemente. Los tiempos se me acortan para otras cosas. Ya no estoy en esperas interminables. Estoy al punto de correr, con los nervios tensos, mirando a los competidores, ajustando mi equipo, preparándome para una salida honrosa.

He dejado de ser quien era, para ser otra. Dejaré, luego, éste estado de tensión, también, para ser alguien que aún desconozco, pero que espero me dicte, con benevolencia, el futuro. Qué difícil es vivir consciente de todo, ¿no lo crees? Es peor, cuando sabes que, por más que te esfuerces, para algunas cosas, terminas quedándote en el mismo punto de inicio.

Y sin embargo, ahí estamos. Terquísimos, Legión. Cual Galileo (pero bien chafas, a decir verdad), dándole la contra a lo “políticamente correcto” para quedarme con el “sentido común” -tan venido a menos, últimamente- insistiendo en que hay cosas que no pueden ser de otra forma, más que de las que ya son. En ese dancing, donde el discernimiento pareciera ser un ejercicio cruel, sólo quedan un par de opciones: persisitir cual cojuda, o morir en el intento. Voy a lo primero, en camino a lo segundo.

Eppur si muove, lupo. Ci vediamo.


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