Me provoca

Fire.

La gente motiva a otras. A pitear (ver post anterior), a crear, a contribuir, a no decir. La gente y sus acciones, bendita sea. Los que mueven la fibra más interna de tu ser, para empujarte a hacer cosas que tu modorra consumista no te deja. Ya sabes, no decir, no hacer, no mirar. Para una Era en la que el sólo parpadear ya es un reto, porque todo el mundo parece ser un trozo de gelatina que sólo quiere un empleo, parrandear los fines de semana, reproducirse y morir; el hecho de hacer algo que salga de sus esquemas, es un tremendo logro.

Agradezcamos a los que, de alguna manera u otra, nos hacen reaccionar. Tal vez su primera intención puede ser joder, pero el tiempo te los muestra como instrumentos de cambio, superación y ése destino que nos suele corretear y al que transformamos a nuestro antojo, siempre. Deseémosles lo mismo, pues; alguien que les haga el favor.

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