Elogio a la locura de quererte

weeki
Toni Frissell: Weeki Wachee spring, Florida, 1947. Some rights reserved by trialsanderrors

Veamos. Supongamos que es lunes (es lunes). Supongamos que estaba yéndome a estudiar, como todos los lunes, y apareciste en mi mente. Como una señal extraterrestre, que llega de improviso y me tiene, cual Judy Foster, mirando al cielo, extasiada. No puede ser, pero así sigue siendo. Tengo clavada tu mirada, que alumbra mi caminata nocturna (acá oscurece demasiado rápido en otoño) y me complica todo el resto de la semana, que promete ser brillante, lúcida y productiva. Me lo complicas todo, como siempre, Lobo.

Me visto de cínica todo éste tiempo para que los que no me conocen de verdad, supongan que soy la mala de la historia de los demás, la que levanta la ceja, hace la mueca cuando otro opina y se exaspera viendo la debilidad de los otros. Pero tú (creo) y yo (completamente segura) estamos de acuerdo que mi debilidad es tu mera existencia. Sip, he decidido escribirte aquí, a fuerza de hacerlo todo el tiempo, como siempre, para mis adentros. Fabularte ha sido vivir en un mundo alterno, aquel en el que compartimos palabras que juegan, que se acarician y que desean desesperadamente abrazarse. Me imagino que leerás y te fastidiará no poder entender el verdadero sentido de cada letra, porque soy mujer y las sublecturas me reinan; mirando a todos lados para que no te vean respingar por leerme acá, en la cara de todos. No poder preguntarle a nadie, qué diablos significa éste post. Obscenamente yo. Grazie.

Pero hoy, que me iba a estudiar, que me enfrentaba sonriente al mundo, recibí tu imagen, fuerte y clara. Me abracé a ella, como siempre lo hago, con los ojos entornados, imaginándote conmigo, al pie del cañón. No puedo decir que cada vez que apareces, Lobo, quedo deprimida. Puedo decir que me siento poderosa por el corazón pleno, que tiene el deleite secreto de pensar en ti. Aunque nuestra distancia siempre sea igualmente equidistante; aunque no hayas entendido la firmeza (o terquedad) de mi espíritu; aunque no te lo creas, porpiedaddeDiosnopuedesserreal. En fin.

Tal vez sea que nuestra habitual hiper conexión despertó hoy, como a las 6pm, hora de Lima. Tal vez sea que simplemente, la nostalgia me arrolla con tu imagen, tal vez sea que estoy loca, loquísima, como la dichosa caperuza, caminando por el bosque, invocándote, pero tú…

Update: Banda sonora, faltaba más

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