Romanticismo nórdico

guys50s
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Imagínate la cita: ella, hermosa, lánguida, sonriente; él, de mirada brillante, con aquella belleza que da la juventud. Ambos, sentados en un restaurante no muy caro, a media luz. Se miran y tú, que de casualidad caes a observarles, te sientes incómodo, como quien espía. La gente los ignora, pero dado que tú eres un curioso incansable, de tanto en tanto revisas la escena. Cuando el mesero llega, el galán sonríe y dice, sin pestañear: “sí, por favor, dos cuentas”.

Respingo latinazo en mi mesa. Pero así es la cosa acá. A mi me disculpan, pero ¿qué diablos es éso? Aún recuerdo aquella vez que tuve que pagarle parte de la salida a un tipo, en Lima, pero éso fue por que él había calculado mal nuestras actividades y se quedó sin plata. Obviamente no lo volví a ver (y sorry si lee ésto). Bueno, entonces, una cita a lo latino, implica que paga él, salvo que tú te empeñes en compartir el costo, en cuyo caso es por tres buenas razones: 1) el tipo no te gusta y así demuestras que no puede “cobrar”; 2) hace ya tiempo que son pareja y comparten los gastos, en cuyo caso sigue siendo una cuenta, que se va alternando y, 3) son amigos y no hay roche. Capici?

Vamos, ¿por qué me enredo en todo esto? Sólo para decir que estoy en una cultura diferente donde el proceso de cortejo lo inicia la hembra (lo vamos a tratar así, científicamente), y el macho espera que ella tenga la capacidad de hacer casi todo, incluso mantenerlo, si él quiere quedarse con los cachorros de ésa unión. En compensación, el macho está habituado a hacer las labores del hogar y es perfectamente capaz de solucionar problemas menudos (sin importar su educación) de bricollage, es fiel y la sinceridad es su arma mayor. No es poco, la verdad. Entonces, el hombre vive a sus anchas, echado a perder, esperando. No le está permitido el hervido de hormonas latino, so pena de mal gusto y es perfectamente capaz de mantener la misma temperatura corporal ante una señorita semidesnuda, a la que ignorará completamente, si es necesario. Ella, en cambio, es capaz de detenerte en la calle, para darte su fono, si le pareces conveniente. No saliven, caballeros.

Pros y contras, como siempre. Por lo pronto, yo me siento desubicada, por que soy una tímida total y porque no le voy a pagar las cuentas a nadie, salvo embrujo, chamico, exorcismo o estando en hongos o los casos del 1 al 3. Esto va difícil, oie.

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