Sin título

Empezando
por donde todo termina
con la estúpida impaciencia
de tu espera
que simplemente,  es eterna.

Vamos,
voy perdiendo por mucho,
tu ventaja es de millas
y la mía,
            pobre
sólo es de sueños.

Plenos, todos ellos
de poesía idiota
   que se encadena, impoluta
a lo mejor de mis recuerdos.

Hazme un solo favor;
permíteme el olvido perverso
como una lesión,
               tal que en un cuento.