Cronicas de Montreal 13: Varias cosas

Dreammy/ Abril 22, 2017/ Español, Personal

Semanas extrañas, extraordinarias en ésta ciudad que nunca me deja de sorprender. La primavera ha llegado antes de lo que usualmente estaba acostumbrada y éso me ha levantado los ánimos en muchos sentidos. He dejado el aislamiento y me he entregado al cotorreo, a los paseos, a las compañías multiculturales que ésta nueva aventura me propone. Pero como me han sucedido cosas tan diversas, las cuento en acápites, porque mejor resumo el rollo para que vean que no miento.

1. La primavera, la sangre altera. Pareciera que todo el mundo está en plan de romance… desde febrero, caray. La gente se vuelve sinceramente loca por ligar y las hormonas revueltas van corriendo por toda la ciudad. Es como si hubiera una suerte de deadline para conseguir pareja o compañía para el verano inevitable. Las actividades, los rencuentros, la gente que te aborda en todo lugar para cotorrear y decirte tres sandeces que te pueden hacer reir o sorprenderte hasta el susto. Montréal es una ciudad de estudiantes y solteros como cancha. Es imposible no contagiarse de ésta fiebre, muy a mi pesar. Lo que me lleva al punto 2.

2. Habemos Musa y el problema de los límites. He vuelto a encontrar el mood para escribir. Siempre es una buena noticia, lo sé. Pero me gustaría que, para variar no fuera con amores contrariados, porque una se aburre de escribir para gente que no te va a entender… aunque lo hagas en tres idiomas, incluyendo en suyo. Aún así es genial poder volver a escribir, es el gran regalo que me hace ésta ciudad y ésta Musa. Luego viene el límite entre lo que escribo y lo que en realidad es. Exacerbar mis sentimientos para decir cosas que considero hermosas…con el riesgo que la gente que las lea, me alucine loca de atar. Pero yo soy mis textos y a veces no. Es lo que hay.

3. La familia que elegimos. Los amigos, ésos que te hacen sobrevivir en los tiempos revueltos en los que buscas tu lugar aquí. Cubriendo tus espacios abandonados de amor familiar y cubriendo tú también los suyos. A veces no necesitan siquiera vivir en la misma ciudad. Te soportan, te carajean cuando los necesitas, te echan porras, te clarifican. Muchas veces sus puntos de vista te hacen entenderte a ti misma y revisar lo que crees a pies juntillas. Celebran tus logros y te pasan el trago cuando jode todo. Te dejan ganarles en los videojuegos. Amor, pues.

4. Los nuevos retos. Un nuevo empleo que me testeará constantemente, en dos idiomas para empezar… Alguien ha creído en mí nuevamente y éso me hace sentir absolutamente abrumada. Soy cola de león, pero estoy en el centro del movimiento, y soy muy  feliz. Dejo tener miedo al fracaso y me compro el asunto de que todo es posible. Es la primera vez en la que estoy en armonía conmigo y no tengo miedo a ello. ¿Me habré ablandado viviendo ya 6 años en la estabilidad canadiense? Ahora sólo me falta algo (y aquí regreso al punto 2 con no poca contrariedad).

Bueno pues, así están las noticias por acá. Los retos se acumulan, las palabras se van desprendiendo, floreciendo, en otros idiomas (échenle un ojo a mis posts en francés e inglés), sigo compartiendo contenidos en mi fanpage de FB, en mis dos cuentas de Instagram, aquí y aquí. En un tiempo, también espero poner más videoblogs… volver a pintar, atender mis otras redes sociales en las que aparezco cuando puedo como Twitter y Pinterest, seguir cargoseando por acá… las ventajas de andar teniéndole horror al aburrimiento.

Nos leemos.