Category Archives: arte

Irresolutos

Irresolutos
Dicen por ahí...

Dicen por ahí...

Caray, todo el mundo puede andar de un certísimo mal humor, porque se paran dando cuenta que sus resoluciones del año anterior no se cumplieron. En mi caso, ya dejé de hacerlas, porque no logro terminar con aquellas que hice en 1986, así que hacer algunas ahora me pondría el asunto realmente engorroso. Algunas de esas se han terminado convirtiendo en mantras que digo para darme valor, para levantarme cuando estoy aplastadísima, para sonreir en los malos momentos y vivir intensamente los buenos.

Tal vez este año haga otras cosas. Tal vez me alimente mejor, haga ejercicio, logre encontrarte again, pueda cambiar de empleo, hacer las cosas con más paciencia, leer más, estar menos en la internerd (y ustedes se lo pierden si ello sucede) y aprender de una vez el francés, el italiano y otra lengua más que me haga sinceramente inalcanzable…

Tal vez mil cosas; pero todo, todo va siempre vivido con los ojos abiertos, la mente reflexiva y esa necesidad de encontrarle el sentido a todo. Lo lamento, no puedo con el small talk. Sólo puedo divertirme, mientras pienso. Así que, que me lleve la chorreada, porque soy una irresoluta total….

Perturbador, pero qué diablos, es un la canción me cae como guante…

Juramentos

Juramentos

Juro que tenía un buen título para este post. Juro que también tenía un buen tema: la sequía artística, que me tiene loca, obsesionada; me tiene seca por dentro y – lo peor- por fuera. Lo juro de rodillas sobre chapitas. Juro que a mí también me ha aburrido la tristeza. También juro que me apenan las distancias, que a veces las veo absolutamente insalvables. Juro que no hay noche en la que no piense que mi vida hubiera podido ser diferente, si me conformara, si tomara los caminos que algunos suelen terminar tomando, por cansancio. Juro que detesto la monotonía, la tierra, el silencio obligado, las esperas, los putos procesos. Juraré -hasta el hartazgo- que siempre valdrá la pena. Juro que estoy harta de decir lo mismo, siempre. Juro que no dejaré de decirlo, por mucho tiempo más.

Juro que te quiero.

El Moderno Prometeo

El Moderno Prometeo

Modelando.
Modelando.

Mi hombre perfecto es un Frankenstein. Un Golem. Un ser que vive danzando en mi mente, desde el uso de razón. Alguien que me mira perturbado desde la distancia y azorado en la cercanía. Quien, con sólo mirarme, puede entender a este monstruo que soy. Mi atracción por él vuela distancias enormes, cruzando océanos, sólo para que él esté seguro de lo que hay. Mi hombre perfecto, viene de lejos, si saber porqué. No tiene idea que existo y por ello, al encontrarme, se siente agradecido de llegar. Tira todo, deja todo, olvida todo, por mi. Porque no hay otras. No han habido otras. Nunca habrán más. Mi hombre perfecto ha conocido, en su mente, mi cuerpo, desde niño. Ha soñado conmigo, sin saber mi nombre, siquiera. Ensayaba sus respuestas a mis peleas, con otras. Aprendía a ser tolerante, por mí. Me gobierna y se somete, con una mirada. Me permite tener sus hijos, educarlos conmigo. Me dejará peinar sus canas. Me quiere, con todos sus sentidos, con todas sus fuerzas. Mi hombre perfecto se mata por mí, no a mí.

Mi golem. Lo imagino. Me camino las calles con la mano extendida, sujetándole. Pareciendo loca, siempre.

http://www.sport.es/default.asp?idpublicacio_PK=44&idioma=CAS&idnoticia_PK=603022&idseccio_PK=803

Porque está en los ojos de los demás y aquel reflejo me ayuda a existir. No me dice jamás “a ver, espérate un ratito” o “ahí te quedas”. No me pregunta lo obvio, para no ofenderme. Todo lo que hace, todo lo que dice, es verdad. Porque es mío, desde sus pensamientos más simples, hasta la raíz de su cabello. Mi pertenencia a él es completa. Es imposible que me haga sentir triste, pues con él todo es risa, todo es descubrimiento. El siempre es yo, en otra versión. No es un viaje egocéntrico, es encontrar algo que te completa, que te hace entera y lo hace pleno a él. Así es. Es tal vez, el deseo más entrañable de toda mi vida. Lo único que siempre he necesitado, para estar en armonía, para calmar esta maldita fiebre que no cesa nunca… esa fiebre existencial de su ausencia.

Por eso, en estas noches en la que el frío no quiere irse, me duelen las heridas de guerra. Me duelen todas, porque se convierten en estadísticas fallidas que quiero olvidar y no puedo; no puedo ya. Aprendo lo que debe ser aprendido e imagino que un día, él me encontrará, porque ya no le busco.

(Ya, tú, lector consetudinario, pensabas seguro, que yo iba a pegar esto. Ni hablar. Prefiero una buena película y una mejor música. Lo otro lo dejo como banda sonora de mis historias fallidas.)

Póstumos

Póstumos

Vamos y venimos. Vamos y venimos.

Vamos y venimos. Vamos y venimos.

Lo que siempre conmueve es la verdad. Porque en ella van las palabras, hechas acción. Porque la verdad es, a veces, tan escasa, que uno la echa de menos. Vivir en ella es como buscar un iluminado estado de gracia y por eso, la santidad no puede estar lejana. Loor a los que se fueron, porque fueron- creo que todos- veraces, aunque fuera en su llegada o partida. A todos nos da por estar desnudos, en algún momento.

Mercedes Sosa:

Basilio:

Arturo “Zambo” Cavero:

Luis Aguilé:

Más Cine

Más Cine

Tarantino & guys.

Tarantino & guys.

Vamos a romper traseros, digo. Hagamos fantasía nuestros instintos más bajos, que es repartir puñetes a diestra y siniestra, sin despeinarnos, con la promesa de que ningún muerto regresará de la tumba para comerse nuestros cerebros y que los buenos son tan remalos que dan asco; y no hay dolores de conciencia sobre la conveniencia o no de saltarse la convención de Ginebra y pensar que tal vez no eres tan bueno como el malo malo…

Estoy absolutamente segura que eso fue lo que sintieron los pioneros del cine, cuando filmaron una persecución, por primera vez. Me imagino a Tom Mix pasando por la millonésima vez al lado de la misma roca y el productor pensando, filosófica y proféticamente: “estamos haciéndola”

Todo porque el viernes Tarantino se sirve en mi mesa. Me pregunto qué tan cerca estará de esta primera versión… Here goes el trailer (y como yo friego, lo pego en alemán…)


Por la madafaca, esto ya parece un blog de cine. Tengo que remediarlo…

Hipatia

Hipatia

Rachel Weisz se hace Hipatia para nos.

Rachel Weisz se hace Hipatia para nos.

Caleta nomás, por culpa de la onnubilación que nos causa Tarantino, estará pasando para algunos, el estreno de Ágora, la última película de Amenábar. No sé qué tanto esté basado en hechos históricos -la verdad hay pocos datos- o no, en la vida de Hipatia, extraordinaria científica de la antiguedad, a la que se le atribuyen diversos estudios y descubrimientos. Lo cierto es que Rachel Weisz  actuará como ella y teniendo en cuenta su carisma, su fan club (y algunos seres perdidos, como yo) caeremos por el cine… si llega… o Polvos Azules, indefectiblemente.

Here it is, el tráiler.

Tarata

Tarata

Tarata.

Tarata.

Empiezo diciendo que se valora cualquier esfuerzo por hacer cine en el Perú. Siempre. Por que las políticas de estado son nulas, porque el interés empresarial al respecto es limitado y por que, no habiendo ni una escuela de cine, hacerlo es todo un ejercicio de filigrana, que va desde la elaboración de un guión hasta la estrategia de marketing para recuperar -al menos- los costos de producción. Todo esto lo digo al comienzo para que no me digan que soy una desconsiderada, por todo el resto del post.

Como bien he aprendido (y como la lógica también me lo predica) nada que no tenga buenos cimientos puede tener un crecimiento o desarrollo fuerte y sostenido. Tal vez ese sea el inicio del mal de Tarata, la última película de Fabrizio Aguilar. Como sinopsis tal vez haya sido el retrato de una familia clasemediera y cómo la epoca terrorista afectó a toda la sociedad limeña, en sus estratos más representativos. Sin embargo, chale, qué pobre es el planteamiento. Sobre todo en lo que se refiere a los perfiles de los personajes. No tienen matices, sub historias que les signifique “tridimensionalidad”. Sus motivaciones no son suficiente para sustentar su existencia en la película. Por ejemplo (citando el más obvio) la hija de la familia, una adolescente emo (Silvana Cañote), a quien nunca se entiende su motivación, sus intereses, el porqué de su comportamiento y por qué sus decisiones. Es un personaje- arquetipo- que debió pasar por un tamiz de situaciones que le harían integrarse más al espacio-tiempo en el que se desarrolla y por ello, entender su comportamiento al respecto de sus padres y las decisiones que toma. Ni sigo con el resto: ¿Qué motiva al padre a copiar las pintas de la universidad? ¿Qué motiva al niño a hacer la lista? ¿Porqué la madre se siente tan mal de ser misia, pero recoge muebles siniestrados? ¿Qué historia hay tras la empleada y su hijo universitario, salvo el saber que el hermano de ésta fue muerto por terrucos? Huecos, huecos y más huecos.

Lo peor es que toda la película está así, sin profundidad, apuntalada por las actuaciones asombrosas de Miguel Iza, Liliana Trujillo y el niño, Ricardo Ota. De los mencionados, Trujillo conmueve y hace nudo en la garganta, en el poco tiempo que aparece. Iza convence largamente con su papel de loser y el niño es un amago de aire fresco a la tensión de la cinta, sobre todo cuando interactúa con otros personajes. Pero una película con un guión pobre (que al parecer, ganó el premio Conacine) no puede ser soportada por las actuaciones, claro. Hay más elementos, como la utilización de planos que sitúan al espectador en los lugares- que imagino no hacerlos era por dar esa sensación de angustia y encierro o… falta de presupuesto para llenar los planos generales (PG) de utilería de época, qué se yo; o la música ambiental de algunas escenas innecesarias, como la de la fiesta (la cual ni idea qué pinta en toda la trama), que francamente, tienen un tufillo a “cuando pase el temblor”, de Soda… en una reuna de gente cincuentona… en los 80s…

¿Tengo que hablar de Gisela? Ay, no. En fin. Desde que dijeron que haría la película, me pareció mala idea. No sé si fui la única. Al parecer, hablando en cifras, estoy equivocada. Tarata es full taquilla en su semana de estreno, por ella, principalmente. La cámara no la favorece, y la verdad, ella está interpretándose a sí misma, morocha. Ni hablar de su personaje, Claudia, que tiene el mismo volumen que una hoja bond. Imagino que las señitos abarrotaron los cines y bueno, merecen tener su matineé.

La cinefilia no es patriota, efectivamente, pero anda depre, cuando tiene que ver cosas como ésta.

Angel

Angel

Angel, an angel has come
Angel, an angel has come
I need so, I need someone
I need so, I need someone

He’s ready, look now he’s ready
He’s ready, ready
All of this longing just isn’t heaven
Look now it’s ready, it’s ready, ready
Just want to be seen

The big low, the big lonely
The big low, the big lonely
Is eating not only me
Is eating not only me

I’m ready, look now I’m ready, I’m ready, ready
I’m tired of this waiting, I’m tired of pity
Look now it’s ready, it’s ready, ready
Just want to be seen

Falling, falling free
Falling, falling

I’m ready, look now I’m ready, I’m ready, ready
I’m tired of this waiting, I’m tired of pity
Look now it’s ready, it’s ready, ready
Just want to be seen

I’m ready, I’m ready, ready

La verdad, no tengo nada más qué decir.