Category Archives: cine

Más Cine

Más Cine

Tarantino & guys.

Tarantino & guys.

Vamos a romper traseros, digo. Hagamos fantasía nuestros instintos más bajos, que es repartir puñetes a diestra y siniestra, sin despeinarnos, con la promesa de que ningún muerto regresará de la tumba para comerse nuestros cerebros y que los buenos son tan remalos que dan asco; y no hay dolores de conciencia sobre la conveniencia o no de saltarse la convención de Ginebra y pensar que tal vez no eres tan bueno como el malo malo…

Estoy absolutamente segura que eso fue lo que sintieron los pioneros del cine, cuando filmaron una persecución, por primera vez. Me imagino a Tom Mix pasando por la millonésima vez al lado de la misma roca y el productor pensando, filosófica y proféticamente: “estamos haciéndola”

Todo porque el viernes Tarantino se sirve en mi mesa. Me pregunto qué tan cerca estará de esta primera versión… Here goes el trailer (y como yo friego, lo pego en alemán…)


Por la madafaca, esto ya parece un blog de cine. Tengo que remediarlo…

Hipatia

Hipatia

Rachel Weisz se hace Hipatia para nos.

Rachel Weisz se hace Hipatia para nos.

Caleta nomás, por culpa de la onnubilación que nos causa Tarantino, estará pasando para algunos, el estreno de Ágora, la última película de Amenábar. No sé qué tanto esté basado en hechos históricos -la verdad hay pocos datos- o no, en la vida de Hipatia, extraordinaria científica de la antiguedad, a la que se le atribuyen diversos estudios y descubrimientos. Lo cierto es que Rachel Weisz  actuará como ella y teniendo en cuenta su carisma, su fan club (y algunos seres perdidos, como yo) caeremos por el cine… si llega… o Polvos Azules, indefectiblemente.

Here it is, el tráiler.

Tarata

Tarata

Tarata.

Tarata.

Empiezo diciendo que se valora cualquier esfuerzo por hacer cine en el Perú. Siempre. Por que las políticas de estado son nulas, porque el interés empresarial al respecto es limitado y por que, no habiendo ni una escuela de cine, hacerlo es todo un ejercicio de filigrana, que va desde la elaboración de un guión hasta la estrategia de marketing para recuperar -al menos- los costos de producción. Todo esto lo digo al comienzo para que no me digan que soy una desconsiderada, por todo el resto del post.

Como bien he aprendido (y como la lógica también me lo predica) nada que no tenga buenos cimientos puede tener un crecimiento o desarrollo fuerte y sostenido. Tal vez ese sea el inicio del mal de Tarata, la última película de Fabrizio Aguilar. Como sinopsis tal vez haya sido el retrato de una familia clasemediera y cómo la epoca terrorista afectó a toda la sociedad limeña, en sus estratos más representativos. Sin embargo, chale, qué pobre es el planteamiento. Sobre todo en lo que se refiere a los perfiles de los personajes. No tienen matices, sub historias que les signifique “tridimensionalidad”. Sus motivaciones no son suficiente para sustentar su existencia en la película. Por ejemplo (citando el más obvio) la hija de la familia, una adolescente emo (Silvana Cañote), a quien nunca se entiende su motivación, sus intereses, el porqué de su comportamiento y por qué sus decisiones. Es un personaje- arquetipo- que debió pasar por un tamiz de situaciones que le harían integrarse más al espacio-tiempo en el que se desarrolla y por ello, entender su comportamiento al respecto de sus padres y las decisiones que toma. Ni sigo con el resto: ¿Qué motiva al padre a copiar las pintas de la universidad? ¿Qué motiva al niño a hacer la lista? ¿Porqué la madre se siente tan mal de ser misia, pero recoge muebles siniestrados? ¿Qué historia hay tras la empleada y su hijo universitario, salvo el saber que el hermano de ésta fue muerto por terrucos? Huecos, huecos y más huecos.

Lo peor es que toda la película está así, sin profundidad, apuntalada por las actuaciones asombrosas de Miguel Iza, Liliana Trujillo y el niño, Ricardo Ota. De los mencionados, Trujillo conmueve y hace nudo en la garganta, en el poco tiempo que aparece. Iza convence largamente con su papel de loser y el niño es un amago de aire fresco a la tensión de la cinta, sobre todo cuando interactúa con otros personajes. Pero una película con un guión pobre (que al parecer, ganó el premio Conacine) no puede ser soportada por las actuaciones, claro. Hay más elementos, como la utilización de planos que sitúan al espectador en los lugares- que imagino no hacerlos era por dar esa sensación de angustia y encierro o… falta de presupuesto para llenar los planos generales (PG) de utilería de época, qué se yo; o la música ambiental de algunas escenas innecesarias, como la de la fiesta (la cual ni idea qué pinta en toda la trama), que francamente, tienen un tufillo a “cuando pase el temblor”, de Soda… en una reuna de gente cincuentona… en los 80s…

¿Tengo que hablar de Gisela? Ay, no. En fin. Desde que dijeron que haría la película, me pareció mala idea. No sé si fui la única. Al parecer, hablando en cifras, estoy equivocada. Tarata es full taquilla en su semana de estreno, por ella, principalmente. La cámara no la favorece, y la verdad, ella está interpretándose a sí misma, morocha. Ni hablar de su personaje, Claudia, que tiene el mismo volumen que una hoja bond. Imagino que las señitos abarrotaron los cines y bueno, merecen tener su matineé.

La cinefilia no es patriota, efectivamente, pero anda depre, cuando tiene que ver cosas como ésta.

Adaptaciones

Adaptaciones
Sólo perfilada la importancia del nuevo profesor de Pociones. Una lástima.

Sólo perfilada la importancia del nuevo profesor de Pociones. Una lástima.

Sin apasionamientos –casi me equivoco de fecha- fui a ver Harry Potter y el Príncipe Mestizo. El día del estreno. Más por un intento de sorprender a la Chucky, que le encanta ir al cine y sobre todo en este tipo de ocasiones y, en honor a la verdad, por los buenos tiempos en los que yo era archifan. Creo que lo que más asombra de todo esto, ha sido todo el tratamiento de este lanzamiento, desde la cuasi amenaza a la prensa por parte de la Warner (sin la divertida hermana Dot), pasando por la gente abarrotando los cines y la –sinceramente- poca expectativa en los verdaderos fans de HP por la película en sí. Sep, por contradictorio que se lea.

Intentaré ser objetiva en mi raje. Mira tú.

Harry Potter compite con todas las películas girlys del verano del hemisferio norte. Compite con aquellas que se han estrenado y por hacerlo. Por ello, el tratamiento de la misma excluye el mundo Potter sin asco, para darles a las niñas, lo que las niñas quieren. Romance, comedia, algo (poco) de misterio, gente linda…

Bye bye con la línea argumental principal del 6to libro: Voldemort está suelto en plaza y el terror se va moviendo no sólo entre los magos, sino en la gente común y silvestre, los muggles. Todo el espíritu del libro es el de la incertidumbre, la que hace que todo el año académico sea angustioso en la escuela. Por diversos motivos, HP se sentirá más sólo y perdido que nunca. La protección que le ofrece la estancia con sus tíos, se termina y pronto estará a su aire, será más vulnerable que nunca al acoso del mal tipo ése. Además será partícipe del devenir de los pensamientos de su mentor, cosa que lo desconcertará a morir y tendrá verdaderas tareas de valor. Harry aprende a manipular… Encima, va a descubrir que los amores inolvidables están pegados a la admiración… Es, en conclusión, un libro donde los famosos Polvos de la Oscuridad de Perú no son sólo una broma Weasley. Es una metáfora del ambiente que tiene todo el texto. Todo ello, echado al tacho para mostrar un episodio de alguna serie Disney, pero en Hogwards.

Por ahí he leído críticas culteranistas al respecto de una película que sólo quiere romperla en la taquilla, más no ofrecerle el significado de la vida y el universo a la gente que ha ido a verla. Me han parecido exageradas y poco originales. ¿Qué los libros son malos? Bueno, no son clásicos de la literatura universal, comprensibles sólo para seres privilegiados. De hecho, algunos clásicos fueron sumamente populares e imagino que también se cuestionó su “academicismo de estilo” y su “calidad”. Pero para aquellos que con las justas logran leer un libro por año, son trascendentales. Muchos son niños que se enganchan a sus primeras lecturas y viven –como alguna vez pasó a casi todos- una pasión que puede marcarte el resto de tu vida. ¿Que la película es un bodrio. No eres su target y punto. No fue hecha para intelectualizarla, fue para comerla con la canchita recién hecha y una coca cola gigante, mientras tus pies se balancean, fastidiando a los vecinos de adelante. Esto no es Europa, donde el cine se toma en serio y se convierte en un arte. Este es el tercer mundo, con sus 1984‘s que se repiten ad infinitum. La película cumple con su función, al menos operativamente hablando.

Y nada, los fans (sep, tal vez sigo siendo una true true), le dijimos adiós a la zaga, luego de cualquier cosa que se adaptó, posterior a la obra de Alfonso Cuarón; el único que pudo atrapar la esencia de los libros y de lejos, hizo la mejor adaptación de todos ellos. Resignación, entonces.