Más

Ilustraciones mínimas, 2009

Vivo con la perplejidad
pelusa en saco
mirándome caigo
tropiezo
reververo
como un eco
sobre una noche
de verano intermitente
mágica
en sobre
a luz de luna
perpleja, again
desdoblada
leyéndome, absorta
insoslayable
desde ultramar.

de ayer

ilustraciones mímimas, 2009

Por los versos
que son besos
por los besos
que son versos
cuando ambos
van como dardos
a los lugares correctos
predestinados
desde una vía láctea
macerados
en el tiempo
esperados siempre
por su milagrosa
cura,
la del acierto.

Poema 40

De Cuadernos Literarios 2008


Que joda morir cuando se es amado tanto

la mano asida, azul

por todo el cielo, aglutinado

las campanas rotas

los besos sin juicio

ya no estamos para bromas

pero cuéntame una

cualquiera

preciso tu vientre rollizo

y hablarle perdido en ello

Un problema el irse

cuando aún no florecen las margaritas

despide aroma tu café

me dices que me echarás de más

estoy agotada

no desnaturalices

no mientas más.

Poema 13 (de otro file)

Sensación (oleo inacabado, empezado el 2006)


13

Me plenas

en vivo y en diferido

los fines de semanas proveídos

mientras me lees, ocurrente

en cada instante infinito


Me plenas

en ardoroso conjunto del verbo herido

desde tus manos exultantes

coordinando al extremo

desde tus puestos íntimos.

Me plenas

quiero saberme en tu juicio

escrutarme desde tus recuerdos

¡Pero qué boba!

sólo sonrío.

Un peu de histoire.- Me tuve que detener en la calle a escribirlo. Era una época en la que yo pensaba -estúpidamente- que mis versos podrían hacerle cambiar de opinión. Claro que no. Encima se dio el lujo de tratarme como el resto de sus chamaconas. No puedo decir que lo he perdonado. Tampoco puedo decir que lo he olvidado. Mucho menos, que le quiero: digamos que el profundo amor que me hizo escribir tanta poesía es el que ahora desea que jamás se me vuelva a cruzar por mi vereda. Por supuesto, mi radar mejoró mucho, pero hay otros honores que pertenecen a otros antes y luego que él. Digamos, entonces, que estamos en una versión 5.0 de Dreampicker, por lo menos…

Sin Fecha

Sin título (Tiza Pastel 2006)

S.f.

Llegué tarde y te encontré mirando las cosas de mi taller. Estabas con el mismo gesto de siempre, pero el aroma del lugar era diferente. Ya no habías dejado tus cosas tiradas, como siempre haces. Estaban ordenadas, en aquella mesa, dando la sensación que toda la vida habían pertenecido a ese lugar. Examinabas los bocetos que había hecho. No sólo los que había dibujado para el retrato que tu padre tanto insistía en mandarte hacer, a pesar de ti. Observabas todos mis dibujos. Sabías que era lo suficientemente maniática como para que todos estuvieran fechados, ordenados cronológicamente. Todos.

Honestamente, no pensé que les encontrarías alguna relación. Yo lo hice el primer día que entraste aquí. De hecho, sigo petrificada del susto, haciendo mi mejor esfuerzo porque nadie se entere de que, aquello que tan fanfarronamente digo cuando me preguntan “¿quién es aquel a quien tanto pintas?”. Nadie. No existe. Algo que me imagino. Es el mismo personaje, centauro, ave, santo, crucificado, pareja, un largo etcétera. Mira hacia adentro, todas las veces o, cuando tiene ganas de preguntarte si realmente sabes lo que estás haciendo, abre los ojos. Sólo abre la boca para poder comerse una flor.

Honestamente.

Me la tomé deportivamente y me senté a capturar esa luz que cae oblicua sobre tu nariz. Se ve azul, para variar. Por algún extraño motivo, llegaba reflejada hacia una vena de tu cuello, que estaba latiendo como loca. Parpadeé, lo recuerdo perfectamente, porque tuve que re mezclar un tono más y no encontraba el color. Sólo para saber si todo estaba bien, levanté la mirada. Estabas preguntando, mientras dejabas de mirar hacia el punto indefinido al que yo te había condenado, para que me dejaras trabajar en paz.

¿perdón?- dije, desconcertada.

Te fuiste antes del fin de sesión.

Un lunes 27 cualquiera.

Lunes 27

Me encontraste, con los ojos entrecerrados, mirando hacia mis pies. Hubieras echado una moneda, y yo hubiera empezado a hacer muecas. Te gustan las muecas. Mueves una esquina de tu boca y luego todo vuelve a una normalidad de sitcom. A mi me vuelven, sinceramente, loca. Había pintado la atmósfera, dejándote para el final. Ningún color me combina contigo. Hubieras puesto la moneda. Debo hacer más estudios, antes de aventurarme.

Poema 47

Ilustración para Cuadernos Literarios – 2008


Estoy tan contenta

tan aparte, muy ciega

los abriles me saben a cualquier cosa

suspendo mi lapicero, jubilosa

hago lo imposible para que fenezcas

qué maravilla..

El frío se ha ido y venido

con todo y los deseos, por cualquier cosa.

Me importa poco, casi nada

yo me devoro y me devuelvo

auto feedback trabalenguístico

ya no te solicito,

retorna al colofón.

Poema 2

Ilustración hecha para Cuadernos Literarios -2008


hoy no hay poesía.

no hay nada

silencio entre las gotas

en medio de toda la casa

recusada, latente, impía

cierro la boca, cansada…

y me siguen entrando las moscas.