Militaire… et mari.

Juan Diego Florez (oie, es Flores, caray) se ha casado en secreto con su novia alemana. No se llama Helga y no tiene vello facial (al menos, no se le nota). Igual, una gran pérdida de divisas nacionales, porque ese bombón cantor dejó la soltería con producción internacional. Con la misma discreción con la que realiza todo en su vida. Aún así, canta y cantará en la vera de mi balcón mental, aunque tuviera un harem.

Bien por él, entonces.