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Buscando Hogar

Buscando Hogar


Gran Venta de Arte

Por motivos de cambio de locación, tendré que ir ligera de cosas y por consiguiente, estoy vendiendo algunas: mis pinturas.

Para quienes ya se han dado la curiosidad de fijarse en todo lo que hay en ésta página, sabrán que ya me encuentro vendiendo en Novica, pero ésas piezas no se encuentran en mi poder, así que la verdad, no me preocupa, porque están bien cuidadas, así sea con nuevos dueños o en las bodegas refrigeradas de la tienda.

Debo encontrarles casa a todos mis otros cuadros y por ello, los costos son absolutamente competitivos (pregunten nomás a la competencia). De más está decir que fueron hechos con muchísimo amor y que cada uno tiene una historia pequeña que contar. Me duele no poderlos guardar pero, a donde voy no hay lugar disponible. Sé que estarán con personas que los cuidarán mucho y que los disfrutarán, tal y yo como cuando los hice. El dinero me vendrá absolutamente bien, pues lo preciso a dónde voy.

¿Me pueden ayudar, cuidando de ellos?

Si ven alguno que les guste, me contactan vía mail (dreampicker06@gmail.com) o vía Twitter @dreampicker, o también pueden preguntarle a @claudics, quien sabe cómo es, si no me encuentran online.

Es una pena decir que sólo podré vender mis piezas a personas de Lima, en una fecha que no pasará de la primera semana de abril . Mi logística es bastante limitada y pido disculpas por ello.

De antemano, mil gracias por su apoyo.

 

Luis Jaime Cisneros

Luis Jaime Cisneros


Brevemente: Absolutamente consternada por la pérdida de una de las mentes más claras que aún le quedaban al Perú. Consternadísima por que, a pesar de que las personas tienen fecha de vencimiento, una desea que algunas cosas buenas duren por siempre. Completamente agradecida de haberle leído-muchas veces con mi padre para comentarle- y con el éxtasis de haberle escuchado en vivo, una única vez.

No tuve la suerte de tenerle como alumna. Pero  el aprecio no puede dejar de ser menor que aquellos que le tuvieron en su cotidaneidad estudiantil. Luis Jaime Cisneros era una rara avis para Perú y eso apena. La coherencia, la honestidad y la capacidad para visionar objetivos para  crecer, es algo que no tenemos. Nos da pereza pensar, nos da pereza ser honestos, nos da pereza pelear por lo correcto. Ojalá, de sus cientos de alumnos, alguno le haya salido peleador y se le haya copiado lo bueno. Ojalá fuera un virus imparable. Que descanse en paz.

Tu Película Favorita

Tu Película Favorita

contrapicada

Sabía que tenía que escribir, sólo que no sabía sobre qué. Sólo se siente ésta necesidad insana que contar con éstos símbolos lingüísticos, las cosas que van pasando por la mente, por el corazón y por los ojos. Ya saben, las palabras son juguetes, pero las palabras también pueden ser pedradas, caricias, lágrimas estrujadas en la memoria de otros. Me fascina manipularlas, como lo hace el barro de un escultor, para irles dando forma, intentando explicar, en éstas pocas líneas, todo lo que va pasando por mi mente.

Tal vez podría empezar por decir que éste será el último post del año, mas no el último de éste blog. No tengo corazón para cerrarlo, a pesar de lo muy difícil que me ha sido actualizarlo algunas veces y lo doloroso que me presupone no hacerlo, pues, ¿saben?, escribir es mi vida. Me ayuda a caminar, como una muleta, en la realidad. Me aúpa, todas las mañanas, aunque no pegue una sola línea, porque los textos van dándose vueltas en mi cabeza, como moscas que no quieren dejar el mal olor de mis ideas, que se van venciendo si no las pego. Vaya, no pensé que iba a ser un post donde dijera panfletariamente mis principios. Bah. Pero ahí vamos y a algún lugar llegaremos, sólo déjenme pensar…

Ah si, un post de fin de año. Tengo unos días de merecidas vacaciones y he podido escribir aquí, para desear -a todo el que caiga a leerme- un año que viene, de película. Tu película privada, tu propio biopic. En ésta película, tu eres el actor principal y vas desarrollando un argumento, que es tu propia vida. Empiezas queriendo algo y sólo tú sabes si lo conseguirás. Nadie más que tú. Eres, pues el héroe -o antihéroe, dependiendo de tu posición en el mundo- que se levanta diariamente, se mira al espejo y se enfrenta a la realidad que te toca. El personaje principal, se enamora, odia, pelea, sufre, enfrenta y luego logra. Motivación para su caracter: el hecho de lograr sus metas. Imagínate el asunto…

Una gran toma contrapicada de tu rostro, épico, con el cielo, de fondo. Tu mirada al infinito y más allá. Tus ojos brillan, expectantes y tu gesto crispado indica que vas a empezar tu carrera. Como El día de la marmota, tu vida empieza, cada día. Despierta, cazzo. Despierta y camina.

Ese es mi fucking deseo. Que vivas tu vida con la plenitud del que nada tiene que perder, porque lo que tiene es así mismo, osea, el todo y la nada a la vez.

Feliz año. Nos vemos al otro lado…

Algunos comienzos, pero ningún final

Algunos comienzos, pero ningún final
Amazing Manufactured Totems by Alain Delorme

Amazing Manufactured Totems by Alain Delorme

And here we are, en un nuevo dominio (algo provisional, la verdad), con una nueva fachada y un videillo. La motivación es la misma, obscenidad por que me sepas, así, críptica y extrañamente. Mi periodicidad depende de lo que tenga que decir, o del tiempo para decirlo. Mi corazón, mi hígado, en los textos que lees. Lo hago para acompañarte, lo hago para que me acompañes, mostrándote las cosas que me sacan de mis casillas, que me conmueven, que me llenan. Es cierto, para la inmediatez de mis pensamientos, está Twitter (que, seamos francos, no tiene desperdicio, pues te comparto mis lecturas y si lees tan rápido como yo, pues no pararías nunca); para todo lo demás está Mastercard, mis bitácoras anuales y éste lugar.

Luego, tenía que empezar ésta nueva etapa, con un videito grabado exprofeso, a modo de homenaje, para la noticia del año, que me echó literalmente de la cama: Mario Vargas Llosa y su Nobel. Una adolescente, leyéndole por primera vez, un primer texto. Una adolescente que me ha dicho un par de veces “yo quiero ser escritora” y ala, ahí la ponemos a prueba. Es un encuentro de dos dimensiones: el novel escritor, que empieza a plantearse el tema de narrar y el aprendiz, que comienza a llenarse los ojos, de todo. El entorno, mi paraíso de infancia. La sensación… deja vu, sinceramente.

Los premios sirven, no al escritor; sirven al lector, para motivarle a buscar los textos, analizarlos y encontrar en ellos, la calidad y el mundo del otro. Mi pequeña lectora acaba de toparse con ello. Modestísimamente, homenaje desde El Dedo Ilustrado.

PD. Se les agradece a @CarmenRosita y a Chucky, por su invaluable colaboración.

Lunática

Lunática

Elisa Sonato

Vida agitada. El profesor de Italiano dice que soy un caso clínico; no puedo recordar nada en clase, pero mis examinaciones son buenas. La profesora de Francés me lanza a las cuerdas, tal cachascanista y me demuestra que mi instinto es bueno, pero mi memoria también es fatal. El profesor de Diseño Web me mira con reprobación cuando le pido que tenga en cuenta mis obligaciones contractuales y me deje menos tarea. El profesor de 3D se asombra de encontrarme en el laboratorio, a la hora puntual; se pregunta si es que yo duermo a la puerta de la clase. Me lo pregunto yo. Un par de amistades casi tiran la toalla, porque no logran encontrar el tiempo suficiente para verme o verles. Sin contar con mi propio empleo, que ya tiene su propia carga de stress, digamos que ahí nomás hay despelote que no tiene visos de calma. Calma y sangre fría.

Internamente -y ahora externamente, pues lo publico- me suelo lamentar un poco de que ciertas cosas tengo que hacerlas yo misma, yo sola. No, no hablo de aquellas actividades simplonas que algunas mujeres no conciben sin compañía – ir al cine, por ejemplo- sino de aquellas que suelen requerir más agallas y que a mi me tocan así, porque aún existiendo quien me acompañase, sé que igual tendría que hacerlas en solitudine o lo que es peor, por el carácter que los genes me dieron, teniendo que empujar a otro para que los haga. No es negocio, en ningún caso. En el primer caso, es mi negocio y qué diablos.

Resisto a mis genes y a millones de años de desarrollo evolutivo, para tomar el papel de damisela en urgencia, con pañuelito al aire y todo el rollo. Simplemente no puedo, caray. Me duele la conciencia y la precognición de mi propio ego, satisfecho, por to boldy go where no one has gone before y un largo etc. Me resisto a pedir ayuda, a levantar la mano y decir “estee, ¿me lo puede repetir, porfa?”. Me resisto -pero nunca gano- al embate del síndrome de abstinencia que me provocan ciertas ausencias; que tal vez nunca estuvieron…Me resisto y me pico, escorpión, con mi propia cola. Doy círculos y círculos. Pero voy en elipse, lo sé. ¿A dónde llegamos, los locos? Lo siento, Esther Vilar, pero tienes razón y estás equivocada. Las feministas también. Quiero ser liberada, liberadísima y pendejísima como las mocosas de hoy; pero cómo jala el monte, cielos. Mi cerebro funciona mejor para razonar que para recordar las conjugaciones en francés y los artículos en italiano. Quiero apapacho, en toda regla. Tremendo problemón.

Así, quiero contárselo a los 4 gatos que me leen (antes eran 3) y comentarles que yo, como siempre, quería hablarles de otra cosa. Hablar sobre temas de coyuntura, hacerme la panfletaria, telúrica y replética (por lo repleta de cosas qué decir), desgañitar, dar de escupitajos sobre los que se alucinan que saben todo -y cuyo asomo de duda inexistente me saca de quicio- o los que me pueden pintar de sectaria, racista, simplona o tal vez lloriqueante, porque miro desdoblada todo y encima, me converso sobre ello. Too complicated. A quién le importa.

El asunto es, como siempre, que le araño al presente, lo más posible. No tengo tiempo para decir más que ésto. El asunto es que me agota, en todo sentido. El asunto es que quisiera ése abrazo, ésa palabra, ésa sonrisa. Quisiera más papas fritas, una bebida helada, tal vez un set de canciones favoritas en la radio y un fin de semana donde tenga el tiempo suficiente para pintar y escribir poesías sin parar, viendo los felices dedos de mis pies, agitarse al son de la música. Quiero el silencio en compañía. En la suya, invariablemente. Maldita Primavera.

Las 3 Maldiciones

Las 3 Maldiciones

Je ne sais pas.

Je ne sais pas

Dentro de las múltiples estupideces que me suelen acontecer con regularidad, están un par de cosas que suelen ser consetudinarias y por lo mismo, son como una pauta alucinante, puntual y que debería aprender a sobrevivir con ellas. Las cuento, con el afán de poder advertir, a todos los que tengo contacto, de que son sinceramente contagiosas, o que toman variaciones, dependiendo de la condición de mis seres queridos, conocidos o túyasabesenquéandamos. Avisados, pues, las enumero.

El vendedor de bus.- Es casi inevitable, que, sin importar lugar en el que me encuentre en bus, micro o transporte masivo que sea, siempre tendré al vendedor, parado a mi costado. Sin importar qué venda, si es que desea protestar por algo o solicitar una donación, sin interesar si está vivo, enfermo, si quiere hacer un espectáculo, compartirte “la palabra”, cantar una canción, si el medio de transporte está lleno, vacío, si hay más espacio en otro lugar, simplemente para dejar su punto de vista en claro o por el motivo que sea. Inevitablemente, se detendrá a mi lado y me tomará de ejemplo para un chiste o me dirigirá su speech, o tal vez me se empeñará en que yo logre tener el ejemplar de lo que está vendiendo o lo que sea que diablos quiera decir. Siempre empezará conmigo. Aprovechará que estoy dormida, para despertarme o insistirá en que soy una salvaje por que no quiero “colaborarle”, e incluso intentará arrancharme la cartera, los lentes o tal vez, bolsiquearme. Aún recuerdo, que en mi psicosis, he hecho sinceramente el ridículo, como aquella vez en la que aquel vendedor de caramelos subió a la coaster en la que me encontraba, para dar su speech. Aprovisionadísima, me puse los audífonos y decidi que le ignoraba olímpicamente, pero el muy cachasiento me miraba -yo no le oía- y gesticulaba, mirándome. Exagerada como suelo ser, cuando algo me llega a la pepa del alma, le mandé a la sincera mierda y me quejé amargamente por que no me dejaba viajar en paz. Todo para descubrir que el pobre tipo estaba recitando un verso y había hecho contacto visual conmigo, símplemente por que yo le hacía recordar los textos. “pero señorita, si yo no le he dicho nada…”

Mención aparte -para que no me digan que soy una insensible snob- diré que al final, la culpa no es de ellos, pues tienen que ganarse el pan y francamente, la calle está recontra dura, teniendo en cuenta que encontrarse con gente que los ignora, o los maltrata o hasta les hace daño, pues qué soy una raya más al tigre de su búsqueda del pan de cada día. Eso me hace conformarme, mientras, consetudinariamente again etc, se paran a mi costado, para hacer su espectáculo y me gasto fortunas colaborándoles…

El cine.- las posibilidades de encontrar a alguien que me malogre la proyección, es directamente proporcional al interés de ver la película. Es decir, a más interés, más jodería. Sin importar si fui a ver un estreno, o un refrito o tal vez un cine club, mi timming para encontrar un imbécil que patee mi silla o hable mientras se muestra la película o tal vez se dedique a cantarse toda la banda sonora, es un hecho, sin importar a dónde esté. Una vez fuimos sólo tres personas solitarias en una sala de proyección, pero eso fue un mediodía en un mall de Mendoza (Argentina) y eso no cuenta, porque no era en Perú. Aquí es la cosa, parece. Mi usual es encontrar sabelotodos que se anticipan a la trama, niños que patean mi silla, parejitas cojudas que llegan al último, para chancarme los pies al pasar, niños en pecho que lloran insoportablemente a menos de 5 metros, familias enteras que se hablan a gritos de fila a fila, gente que ronca desaforadamente y parejas que no tienen plata para un telo. Quisiera decir, a favor de esta gente, algo, pero sólo se me ocurre que debería haber un virus selectivo, que sólo elimine al que no deja ver una pinche peli en paz y que espero que ya CIA los localice en one, porque no creo ser la única que sufra de esta desgracia que es el espectador chancho. Mueran por favor y déjenme ver la película en cuestión, en paz.

La caída.- Así como hay SPM, como el clima afecta el carácter de las personas, como el stress ataca a los trabajoadictos, así, aparece en mi, el famoso “síndrome de la caída”. Empieza con los habituales tropezones, para terminar con comprobaciones espectaculares de la ley de la gravedad del planeta tierra -nada graves, felizmente- en los que siempre mi reacción es la misma: me cago de risa. Sufro un desdoblamiento, que me permite observar mi ridículo espectáculo y es inevitable la risotada, así esté en el piso de Palacio de Gobierno. Este evento, va ligado a aquel pánico por hacer trámites, tratado en un post con anterioridad. De hecho, va encadenado a cualquier tipo de estado nervioso, con lo cual, si me ven tropezando por algún lugar de la gran Lima, sólo ténganme mucha pena, me ayudan a levantar y sacudirme el polvo, recogiendo mis pertenencias y, caletamente, cambien de tema, porque me choca como los demonios que se la pasen riéndose de mis tropezones, porque aquí la única que se bacila por ellos soy yo. ¿De qué otra manera podría ser, sino?

No hay más que decir al respecto, que si, también te suceden esas maravillas, alza la mano si tú estás gozando y resígnate a pertenecer a ese grupo selecto de cojudos a los que la vida nos tienen reservados más eventos ridículos, que trataremos de pasar con dignidad y buen humor, a pesar de todo. Beso en la yaya.

Pendejadas de a pie

Pendejadas de a pie
peatones

Peatones imprudentes, serán multados. Las autoridades pretenden detener racha de accidentes, por ese lado también.

Pendejo, en peruano, significa sinverguenza, vivazo. Aquí nos creemos pendejazos. Evadimos chamba, pagado de impuestos, ordenanzas de todo tipo y le llamamos “criollada”. Nuestras autoridades (en las cuales, sin duda habrán hartos pendejos como nosotros) están intentando algo. Mostrar, con algunos indicadores, que ya estamos dejando de ser un país de informalidad y atraso. Se les ha ocurrido multar a los peatones que cometan imprudencias, que podrían generar accidentes. Mucha gente ha dicho “oie, pero qué genial, pero un poco exagerado, digooo” y otra habrá pensado bien bajito en que, es un fastidio y que probablemente no pase de una leguleyada que los policías no aplicarán. Yo estoy en el tercer grupo de los que suspiran diciendo “al fin”… pero con un “pero”.

No me explico porqué, el peruano tiene pegado al hueso la idea de que “hecha la ley, estará hecha la trampa” y justo por ello, podrá saltársela, olímpicamente. ¿Será un asunto local? Debe serlo, porque no me figuro a un perucho pasándole con el carro encima al pie de un policía de California, por ejemplo, sin convertirse en un episodio de Cops y tener su fotito con números en el pecho, de rigor. Claro, las posibilidades de que salgas bien librado, aquí en Perú son absolutamente grandes; allá te plantarían la pistola eléctrica si te pones faltoso y listo.

Todo este rollo para decir que, con esta currícula escolar de adefesio, donde la Educación Vial básica brilla por su ausencia (me parece que aún la enseñan en el kinder o el nido, si les parece), las autoridades han terminado aceptando que deben de regular con multas el asunto de pedirle a la gente que cuide su vida y no friegue al señor conductor- habida cuenta que él mismo es un chango con carné. Las multas no me molestan, pero, por la madafaca ¿Es que no pueden ser parte de una campaña furiosa de Educación, que no empiece con esos cojudos mimos que se paran en los cruces de esquina, sino con un lavado de cerebro en colegios, academias, institutos, clubes deportivos, clubes de madres, de jubilados y cuanta institución encuentres? Caray. La sanción debe llegar cuando, existiendo la educación y concientizacion, te saltas la norma; no con el afán de castigar lo que nunca se explicó.

No sé, pero pareciera que a nadie se le ocurrieran las cosas aquí. En lugar de tomar a los actores de una serie torreja de TV, como candidatos para funcionarios de un gobierno local, deberían pillarlos antes, para hacer campañas de bien social como “respeta las señales de tránsito” “no eches basura en la calle” “observa las leyes básicas de la urbanidad” “sé honesto en todo lugar” etc…

Es decir, que si a nuestra genética pendeja, se le añade la ignorancia, estamos perdidísimos si creemos que con sanciones económicas podremos hacer algo. Algo se hará, sin embargo, pero no será el optimo resultado y, sinceramente, como que ya harta el famoso “casi casi”, insignia de mediocridad que nos impide explotar todo el potencial que tenemos como país. A ver si la pendejada se nos aparece para mejorar en todo sentido. En todo caso, pendejada creativa es la que necesitamos. De esa hay también, pero no tan publicitada.

Oportunidades Futboleras

Oportunidades Futboleras

gourcuff

Yoann Gourcuff, tremendo lomo de la selección francesa (a estas fechas, eliminada sin asco, pero ese es otro tema). Nuestro favorito. Si no ven la oportunidad de negocio aquí, pues no ven nada de nada.

Soy curiosa, antes que publicista. Últimamente, más futbolera que mi propio padre (ya traté un par de post atrás) y me he dado cuenta de un par de cosas que podrían cambiar en este campeonato mundial. No son en ese orden, pero dale, van interesantes.

El personaje femenino en el panel de narradores de un partido. Wait, no existe. Estúpidamente no existe. ¿acaso no se han dado cuenta que un gran porcentaje de televidentes son mujeres? Lo ven obligadas por que tutti li mundi ve correr a 22 locos por un pampón; o lo ven porque se han enterado que hay más cueros que Beckam o Cristiano Ronaldo, jugando. Who cares, la cosa es que LO VEN. Estadísticamente las mujeres aventajan mundialmente a los hombres, en cantidad. ¿Por qué no ofrecerles info relevante para ellas en los partidos y coberturas? Imagínense una vocecita que comenta sobre un jugador:

“y bueno, Pepito Pérez, que ahora juega por el equipo ABC, antes estaba en el deportivo NN. Una lástima, es casado con una fulanita que le ha puesto los cuernos con un antiguo entrenador, pero él la perdonó, porque la tipa es reeegia. Ella fue novia de Juanito Lopez, otro que también juega en el equipo de Pepito y la verdad, se llevan pésimo. ¿Han visto los uniformes del equipo? Los diseñó Lagerfeld. La tela la mandaron a hacer a la NASA… “

etc.

Los uniformes pegaditos y los cueritos. Vamos, pues. Esos niños están haciendo ejercicio constante. Estan absolutamente saludables. Perfectamente cuidaditos, merecen mostrar todas sus gracias al público femenino. Cual gladiadores modernos (y en eso sí que les lleva ventaja el Rugby) se sacarán la madre, con prendas que dejen ver su soberano esfuerzo y sus músculos. Con tal fin, los entrenadores les harán sufrir horas extras en el gym, porque hay que rellenar los uniformes. Éxito total. Las damas estarán comprando palcos en estadios como poseídas, haciéndose socias de cualquier club que promocione lomos que jueguen los 90 minutos completitos y cualquier tiempo reglamentario y por normar.

Con esas dos pequeñas ideas, les aseguro que el siguiente mundial podría convertirse en pandemia. Que luego no se la pasen preguntando cómo hacer para vender más. Ahí les dejo el inicio de la madeja. Hagan su chamba, por favor.

De mi padre

De mi padre
papa

Mi padre.

Los homenajes benditos, en las benditas efemérides. El mio fue hecho hace un tiempo:

Lo que aprendí de ti

Saludos, por supuesto, para los que se desloman por dejarnos la herencia del ejemplo. Los que no te darán de regalo el auto del año, al graduarte, pero te enseñarán a ser decente. Los que se convertirán siempre en tu “reminder” en el filtro de lo bueno o malo. “¿Qué haría mi padre?” no es una waa decimonónica. Es la garantía de que aprendiste a ser gente. Feliz día papás.