Camino de Damasco

Convento de San Francisco.
Convento de San Francisco.

Lima Monumental sigue teniendo sus encantos, pese a la muerte de Andrade y la no muerte de su aberrante alcalde actual.  Nada más adorable que levantarse una mañana de domingo y caminarla a ella, somnolienta, plena de pereza. Luego más tarde, caes por sus iglesias y te convences de que su encanto monstruoso no sólo se debe a que aún te grita desde sus edificios de fachadas elaboradas.  Su encanto está en que aún puedes encontrar secretos. Aquí, dejo uno. Aprovecharé mi fin de semana para ir a mirarlo.

Eternidad

La eternidad de MJ según Montt.
La eternidad de MJ según Montt.

Nadie lo podía decir mejor.  Esta semana promete ser jodida… y eso que empieza un martes.  Suerte.

Echale la culpa al tiempo


Bueno, se fue. Sorpresivamente, sorprendentemente. Causando controversia hasta el último momento. Todo el mundo le preparará homenajes. Las bromas al respecto de su vida, quedarán en el pasado. Ya vive la inmortalidad.

Bailemos.

Licencia

En estas semanas agitadas (por todo lugar) en las que, pese a que pones la cabeza en la almohada, no descansas y sigues pensando sobre lo estúpido que puede resultar tener que levantarse todos los días para hacer lo mismo y encima, que el resto de gente esté de tan mal humor como una, me tomo una licencia, con este post.

Sólo para jugar con las palabras, como siempre. Para decir que estoy cansada, que me siento aburrida de los lugares comunes y de tener que dejar que las cosas sucedan y no “hacerlas suceder”. Ya sé, debe ser un problema mental grave, esta sensación de “no tengo tiempo qué perder” y andar en esta carrera loca, casi sin mirar mientras se corre.

Pero hoy, estoy agotada, física y mentalmente, y me hubiera gustado tanto que las armonías fueran perfectas. Iba a decir algo como “tal vez no las merezca”, pero como cualquier hija de vecino, necesito apapacho y palabra de aliento de vez en cuando. Hoy me lo he ganado. Le he arañado tiempo a mis propias fuerzas, he jugueteado con las ensoñaciones y finalmente, he terminado con mis propias penas.

Me largo por ahí. Mientras, dejo canción al aire.

Mala Noche

Lo mejor de la venta de merchandising: Protector bucal de los Jonas Bros. Oportunidad + creatividad...
Lo mejor de la venta de merchandising: Protector bucal de los Jonas Bros. Oportunidad + creatividad...

Anoche se despidieron los Jonas Brothers de Lima. Me parece que cuasi inmediatamente volaron a Chile, para su presentación al día siguiente. Algún titular dice algo como “se fueron llorando”, tal vez de felicidad, porque sólo con este par de presentaciones, se han hecho millonarios, ellos o los empresarios que los trajeron.

Por cierto que todo este jaleo tuvo sus víctimas: los adultos. Un vía crucis que empezó desde que dijeron que venían esos chiquillos. Colas en la venta de entradas, chiquitería ansiosa en casa, chiquitería en aeropuertos, en puertas de hoteles y acampando en estadio, todo ello bajo la anuencia de algunos padres irresponsables y ante el estrés de otros, que la verdad, se dejan vencer para que ya no jodan oie.

Me tuve que soplar una hora de cola (y fui afortunada), mocosas cantando a gritos en mi oreja, un infante de 7 años bailando a saltos a punto de darme un codazo en la cara, varias patadas de unas niñas saltando en la base de mi asiento y un par de golpes de las mismas. Eso sin contar con los vendedores del interior del estadio que cobraron una millonada por una coca cola y me privaron de comerme mis papitas fritas (a un precio de oro)… y todo por que prefiero pagar una entrada para ese concierto, que luego andar solventando una terapia a la Chiki, que siente que este es “el evento” de su vida y que, eso la convierte en una chica popular en su colegio (o por lo menos, la dejan de lornear), aunque hoy tenga ojeras y se duerma en clase.

Demi Lovato abrió el concierto Disney y lo hizo bien entrenada, con todo y desfuerzo que corresponde a una estrellita de su categoría. La hinchada gritaba y se sabía todas las letras, pero no entendía ni una palabra de lo que ella hablaba entre canción y canción. Al ratazo, en medio del griterío, aparecieron ellos. Locura total y yo preocupada por los movimientos peligrosos de mi vecinito, que empezó a saltar peligrosamente, a punto de caerse un par de veces mientras agitaba los codos hacia mi cara.  Miedo.

Estoy vieja. Tal vez por eso le encontré defectos al sonido, me parecieron exageradas las fans (un grupo de mocosas iba cantando las canciones de los chicos ésos en plena cola de ingreso, insufribles) me pareció espantoso el comercio generado al respecto, en todo el afán de arrancarles hasta el último centavo a las pobres chiquillas y sinceramente loable a todos los adultos (y varios enamoraditos) por acompañar a un grupo de locas que gritaba como si fuera el último día de sus vidas…

Qué cool son los Jonas Brothers, la verdad… pero la próxima, no me llamen; al único Jona que le permito esos difuerzos es a otro.

Preparada para la AH1N1, del modo más cool.  No me llamen para el siguiente.
Preparada para la AH1N1, del modo más cool. No me llamen para el siguiente.

Actualización: Voy corrigiendo este post.Le pongo un link a Demi y posteo la mejor canción del show, que me hizo recordar al rock de los 80’s.. al menos me compré mi polito con su escudo, que me parece simpático.  En el tintero, todo el rollo de los niños trabajando y el dinero que generan… Estamos cool (con reservas), tons.


Musas Desesperadas

La Musa del Silencio, Giorgio de Chirico.
La Musa del Silencio, Giorgio de Chirico.

Neblina al ras del pie, en Lima. Lápiz suspendido en la mano. Pensando en mujeres. Mujeres que escriben. Mujeres que mueren. Mujeres que escriben y se mueren. Mujeres que se matan, luego de escribir tanto. No son las mujeres que los hombres suelen esperar, ansiosos, para envejecer. Tampoco son aquellas que sonríen hablando de la confusión en high heels. Mucho menos las que mueren placenteramente, mirando su vida como un sunset.  Ni siquiera las que disfrutan del orgasmo merecido.

Mujeres – demonios. Conflictuadas, histéricas (aparentemente), hastiadas, ansiosas, obsesivas, dramáticas, intensas, clarividentes, sinceras, honestas, talentosas, incomprendidas. Mujeres heroínas que detestaron la rutina, que rompieron las formas y que pagaron las consecuencias de ser diferentes, con sus vidas.

Cómo las admiro y cómo desdeño a ciertas opiniones autorizadas que dicen que la era del conflicto + poeta ya fue. Digo, sin el conflicto, no se puede decir algo auténtico. Sin la contrariedad, sólo llenas las páginas de lugares comunes, de tontorronadas, de estupideces parroquiales que nunca pasarán del boletín de estante. Escribir es esclarecer la mente desde los dedos. Pensar en simultáneo con las palabras deslizándose desde la boca al papel o la pantalla. Ordenar lo poco que puede ser ordenado en un mundo confuso como este.

Dije que admiro a esas mujeres que escribieron, pero también me maravillo por las que ahora lo hacen y por las que vendrán.  Por sus vidas que pueden pasar desapercibidas para el resto, pero para  ellas, cada día es una aventura y un reto… que no todas logran completar.

Nunca cuando debe ser, María Emilia, Sylvia, Alfonsina, Virginia (y siguen firmas)… nunca. Todo para poner este video como pretexto. Enjoy.

Cuarto Deseo Culposo – Rock with you

A la Negra le dan arcadas, sólo de escuchar los acordes iniciales. A mí me recuerda las mañanas soleadas de diciembre, mis miradas ansiosas a la Barbie de ropa de baño roja en Oeschle, las galletas rellenas de la tienda que vendía a granel, media cuadra más adelante y el fin de las clases. Mis padres encendían la radio, se perdían el dial y entonces, nos dejaban escuchar, de tanto en tanto, esta música. Luego veían la transmisión de la Más Más; pero eso era porque no había más canales en la tele…


Me voy dando cuenta que casi todos mis deseos culposos son musicales… Lo siento, ahora me paro a bailar.

Sus mejores alumnos latinos

Segundo Deseo Culposo – Sonora Matancera

Inmortales.
Inmortales.

Mi fiesta ideal tiene esta música. Sacudón de carnes, mirada al bailarín. Coreografía individual, de esas en las que aún se coordina el paso, las mejillas se juntan y las letras no hablan de sábanas mojadas y deseos galopantes.


Las parejas bailan, como si nada más importara. Yo, voy deslizándome sobre las baldosas, con mi falda de enaguas almidonadas, mis zapatitos pump y el galán me lleva expertísimo entre sus brazos. No necesita cantarme, sólo sentir el ritmo…


Qué dice Wikipedia

Salsa in Cuba

Conexión Cubana

Más, en Youtube

Semana de Placeres Culposos

Sigue cantando como nunca.
Papuchi. Sigue cantando como nunca.

Mis placeres son tontos. Los he coleccionado religiosamente, como figuritas de un álbum que estoy intentando llenar. Van pegados con recuerdos de gestos y actitudes de gente que me ha pillado disfrutándolos. Ese gesto que va desde el asco, pasando por la incomprensión, para llegar a la verdadera lástima y vergüenza ajena. Me importa un rábano. Ya no tengo 16 años, no me interesa ser “la más popular” y ciertamente, no tengo que pelear por el cuero de la escuela… (por que estudié con monjas, pero eso es otro asunto), sólo demostrarle a mi espejo quién soy… Mira tú; esta semana de placeres culposos es parte del atlas que es Dreampicker. Who cares.

Mis placeres culposos son una extraña mezcla de recuerdos in útero, de trozos de otras historias anteriores a la mía, de cosas que percibo como fascinantes y deseos encontrados que al final, no van a ningún sitio. Deliciosos.

Y ya que mi SPM me ha sugerido este tópic, prefiero hacerle caso y de paso, divertirme un rato poniendo estas leseras. De eso se trata, de pasarla lindo.

Primer Deseo Culposo – Por una cabeza

La primera vez que él me dijo que le gustaba Gardel, me lo imaginé con chalinita blanca, sentado al lado de la abuelita, limpiándole la platería y los discos corriendo en un gramófono. Mil perdones para Martín Bolita (así no se llamaba, pero era gordito y a alguien se le ocurrió el apodo), de quien me burlé semanas, porque me contó que le conmovía “el Zorzal Criollo” y que luego de esta afirmación, fue rápidamente descartado como galán.

No hay duda de que cada día canta mejor. Hablo de Gardel. Martín Bolita me volvió a hablar, pero ya no le gustaba el Tango. Descubrió cómo ser cool, convirtiéndose en el primer metrosexual de Lima, allá por los inicios de los 90s. Era sinceramente insufrible. Sólo hablaba de lo importante que era para un hombre de imagen, hacerse la manicure cada quince días. Por otro lado, Gardel me tentaría desde la pc de mi oficina, una década después, para hacerme descubrir por qué los argentinos se juran la última chupada del mango. Envidia.

Más:

Web oficial Gardel

Wikipedia

Galería de fotos

Galería de fotos 2

Google Video (Por una cabeza, mejor y completa)

Para decir adiós

Iba a decir unas cuatro cosas y postear los videos, así, nomás. Luego me acordé de mi amigo Maxi, que decidió cerrar su blog porque se había quedado sin palabras, porque alguien se había llevado su corazón -y no lo había devuelto- y porque sus clases comenzaban.

Decir adiós cuando todo se te junta, es jodido. Más, cuando te dicen adiós y tú lo único que quieres es seguir pegado a la luna. Triste por Maxi y su silencio virtual. Para mí, siempre tuvo cosas qué decir, sólo que se tomaba muy a pecho todo esto. Luego, se borró.

Yo nunca digo adiós, by the way. Sólo desaparezco de los lugares usuales y aunque pareciera que los temas fueran olvidados, ahí están, latiendo como lo hace una herida que no se cura. Además, los escribientes no podemos poner el silencio, sólo lo trasladamos a otros sitios. Para que vuelvan a ser la cama donde se tienda ella.

Te echaré de menos, Maxi.

Modo “Faite” de decir adiós

Modo “Hora del Lonchecito” de decir adiós

Modo “Cool” de decir adiós

Modo “World Music” de decir adiós

Modo “Cursi” de decir adiós

Modo Dreampicker

Por cierto, Maxi no verá este post. Odia ver videos linkeados. Cosas del fútbol.