El Perú se ha ido a la mierda en valores. No es exclusividad la rabieta de Gonzales Prada. Antes que él, más gente protestó. Lo hizo hasta Huamán Poma de Ayala, lo han hecho algunas mentes preclaras de nuestro devenir actual. Me pregunto si en las eras incas o preíncas, la mal entendida “criollada” ya existía, para jodida contrariedad de los pseudo lornas que tal vez se sentían parte de una rareza llamada “gente honesta”. Claro, una cosa es que protestes, otra muy diferente es que te tomen en cuenta. Y yo ejerzo mi derecho a piteo, desde este blog.
La gente es hipócrita. Condena el latrocinio, la injusticia, la “viveza” de los otros, pero cuando le llega el turno, pega el salto, sonríe discretamente, se encoge de hombros. Se queja en las encuestas, pero luego hace lo mismo que tanto critica. Se rasga las vestiduras por los pecados del vecino, mientras esconde un muertito bajo su cama. Es decir, en esta sociedad imperfecta por defecto, pareciera que es parte de los genes, ser un sinverguenza. En esta mutación genética horrenda, el peruano promedio se regodea en su chatura ética y lo peor de todo es que asume que es absolutamente normal ser así.
Sigo pensando que el mayor daño que se le ha hecho a la sociedad peruana fue el develarle que todo el mundo tiene un precio. Tal vez ya éramos así desde siempre, pero no era mal visto ser honesto, como hoy. Creo que este quiebre en nuestra sociedad, debe ser hondamente agradecido a Fujimori y su nefasto gobierno. Es como el daño que hace la radioactividad a una zona geográfica, que se lleva como una lacra, por varias generaciones. Pero vamos, no quiero decir que “sólo” los peruanos tienen ese problemón. Es un asunto endémico documentado donde todo el mundo tiene su cuota de desgracia y sus infectados.
En esa gresca contra la corriente, donde la gente que no puede concebir al robo y a la deshonestidad como el pan de cada día, no siempre se queda con dignidad. La gente decente (y no es un eufemismo) puede no lograr el éxito en su empresa, pero al menos, vivir con la satisfacción que lo correcto siempre se ha hecho.
Sep, se lee cursi, se lee loser. Pero cuando alguien te llama la atención por comportarte correctamente, te dan ganas de voltear a ver si hay cámaras escondidas o pensar que el planeta está girando en sentido contrario, sin remedio. Con razón ando como ando.
Es que debo ponerlo otra vez. Es la única banda sonora que se me ocurre…





