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Lucky

Lucky

Post suertudo del 09/09/09 en el cual tuve tiempo de comprar mi Tinka (previa cábala numérica de rigor) y con afán de sacarmela. Así voy hace días. Paciencia. Con ella, las cosas se consiguen, los caminos se acortan y se alinean los planetas. Tal y cual estos chicos (aquí y aquí), que se pasaron horas haciendo estas leseras y mira tú, salió algo bonito.

Paciencia y persistencia, que la suerte te encuentra, siempre.  Por siaca sigo jugando a la lotería, a ver qué pasa.

Un blog más

Un blog más

Hay momentos trascendentales en tu vida, que suelen ocupar milésimas de segundo. En ese momento, si estás distraído, no los percibes. Si los vives con otras personas, sólo los iluminados logran captar ese instante que puede marcarte. Hoy cuento sobre uno, que ha venido dando vueltas en mi cabeza desde hace muchos meses.

En 1987 me encontraba, cachimba y perdidísima en el espacio, en la pituquísima facultad de Artes de la PUC.  Entrar a la primera y menor de edad fue una malísima idea y sobre todo, una experiencia frustrante. Venía de un colegio que era una isla, venía de una familia que era una isla y yo era casi autista. Encontrarme con tanta gente, tan diferente, era poco menos que desconcertante. Para empezar por que estábamos en crisis y en plena época del terrorismo y ver a gente que llegaba con su chofer a clases, mientras yo me descolgaba de la Cocharcas era todo un ejercicio espiritual para no putamadrear y no optar por la lucha de clases, sobre todo si de regreso tenías que ir trepada cual mono organillero…

Como sea, en el primer año de Artes (así se le llama sucintamente a esa facultad de la Católica), los cachimbitos estábamos divididos en tres aulas  y teníamos cursos desde las 8am hasta las 7pm, con una hora de almuerzo, dependiendo del día. Comprenderán que la presión era grande, porque estabas a tus aires y sobre todo, porque los mismos profesores lograban ser unos tiranos cuando querían. Imagino que era la idea de inculcarnos la responsabilidad, el gusto por la perfección (total, el flojo trabaja el doble) y de paso, quedarse con los mejores.

Yo me creía la mejor. Había ingresado, sin academia de ningún tipo (salvo por algunas sugerencias de un súper maestro y amigo) y a la primera. Grande mi desilusión y frustración al ver que nuestro profesor de talleres de primer año se dedicaba a hacernos la vida miserable, como si hubiéramos nacido sabiendo las cosas que él casi ni explicaba, pero que solicitaba entendiéramos. Lo peor era que parecía disfrutarlo. Yo andaba en la mera luna, fastidiada por la presión de pasármela pintando cartulinas los fines de semana, filosofando con dameros de ajedrez (es que no saben la cantidad de rocas que decíamos para justificar ese ejercicio de compo básica) y definitivamente dispuesta a cambiar de carrera, al ver que lo único que te podía salvar  de la humillación pública era tu biotipo o un apellido cool. Yo tenía lo segundo, pero hubo ocasiones en las que no me salvé e ignoro si aún sigue siendo así ese lugar del saber.

En el mero stress estaba una tarde, muerta de nervios y a punto de colapsar, porque había hecho  mal mi tarea de cuadraditos de mierda y el profe miraba los dichosos ejercicios a contraluz diciendo algo así:

-          A ver… ¿usted cómo se llama?…-el alumno, intimidado, murmuraba- ¿Qué? ¡No le escucho! ¡Hable fuerte!

-          Gon… Gonzales…

-          Bien, Gonzáles, a ver, veamos su trabajo. Hum. – trabajo frente a todo el grupo, que se comía las uñas de la angustia- hummm…. Mal pintado, mal pegado, mediocre. ¡Cómo es que ha ingresado a Arte? Tiene 10. Hágalo de nuevo.

-          …!!!!… – lagrimones por medio, Gonzáles se iba sin mirar a nadie. Probablemente era la 2da vez que rehacía el trabajo y por supuesto, cuestionaba seriamente su vocación de artista plástico, superditada al corte recto de una cuchilla o a la cinta de pegar. En pocas palabras, una huevada sin sentido.

Y así sustantivamente.

Como sea, este post no era para contar sobre ese profe, que encima, ya se murió y tal vez nunca nos entendió (y viceversa). Era para contar que una tarde, un chico se ofreció a tomar mi turno en aquella revisión de HELL y  yo se lo agradecí, pues fue la primera (y única) muestra de humanidad en aquella horrible aula. Era la selva, man. En ella estaba la gente más cool  e incluso una estúpida que se hizo famosa por racista. Bueno, tal vez ese chico ni se acuerde de aquel incidente, tal vez no vio mi rostro de alivio, tal vez lo hizo porque quería salir del muerto antes; pero me salvó los nervios y sentí que, sin importar lo que suceda, le recordaría toda la vida por ese acto tan sencillo. Un tontísimo y simplón acto bueno.

Sep, nunca se sabe ni cuándo ni cómo, trasciendes. Luego, ya fue el blogday, pero era necesario un post para recomendar su blog.

310G Day

310G Day

Leyendo. Viajando.

Leyendo. Viajando.

Me ha dado tanta pereza soltarlos por Twitter. Me dan mucha pereza las efemerides, como ya saben. Este año -sólo este año- y en esta fecha, recomendaré algunos blogs que reviso religiosamente. En unos casos, porque conozco a los escribientes y sé de lo mucho que les cuesta tener el tiempo para postear, encima, de calidad. En otros casos, porque es pura carne, en lo que sea que digan. En todos, porque me gustan. Con esto, no devuelvo favores, porque lo houston es lo houston y si eres bueno, el éxito te pilla, con la ayuda o sin la ayuda de terceros. De este modo le pongo el parche a los que me alucinan acollerada y les digo que, para mal pensadas, llámenme. Tal vez la próxima vez les recomiende, también.


Para Leer:

  1. Café Taipá

  2. Generación Y

  3. Ganas de Contarte Que…

  4. Desde El Tercer Piso

  5. Los Silogismos de Bugman

Para Ver:

  1. Alberto Montt

  2. Liniers

  3. Alvaro Portales

  4. Paciente Cero

  5. Literaria TV

Ps. Si revisan este blog, sabrán que están en mi lista de interés, casi todos. Nada novedoso, porque de refilón recomiendo los que van ahí, también. Buena lectura.

Santidades

Santidades

Santa Rosita, estabas loquita... (pero eso ya lo dijimos antes)

Santa Rosita, estabas loquita... (pero eso ya lo dijimos antes) Oleo, 2007 aprox.

Filosófame yo, hablando de todo el asunto de la santidad y sobre todo, de la dichosa etiqueta, cuando lo ponen otros. Sé que el ejercicio de la humildad es tan cristiano y con ello, impone que sea un vecino el que te ponga la aureola. Si ello nunca sucede, pareciera que tuvieras oportunidad de reconocerte en el camino a la santidad.

No pues, no hablo de levitar, transformar el agua en vino y abrir paredes en huida de las tentaciones. Hablo de ése diario camino a la santidad personal. Digo, si lo tienes como plan de vida. Siendo cristiano o musulmán, Siendo ateo o creyente. Siendo hombre o mujer. Eso que se conoce como autosuperación, traducido al sinónimo antiguo  de Santidad.

Tal vez haya gente que camina por la vida en un ejercicio estúpido de comerse lo que venga, sin posibilidades de mejorarlo y sin esa proyección hacia el futuro. Sé que es muy bonito el Carpe Diem y el “siempre es hoy”; pero no dejando que las cosas “te pasen” sino,” haciéndolas suceder”, para que valgan las penas pasadas y futuras, valgan los caminos recorridos y sobre todo, se alivie uno al final, sabiendo que se hizo todo lo posible.

Este instante es minúsculo, en el desarrollo del tiempo del universo. A por mi santidad personal, al propósito de recordar la obsesión de otra mujer.

Otra, la misma. Demasiado ícono para no representarla. De Botero.

Otra, la misma. Demasiado ícono para no representarla. De Botero.

Shámame

Shámame

Mujer en estado contemplativo dinámico: mujer escribiendo.

Mujer en estado contemplativo dinámico: mujer escribiendo.

Semana agitada, en varios sentidos. La mía terminó cantada y cantando, pues preferí escoger ir a un concierto de rock, que a cualquier celebración del Blog Day en Perú. No sé si ha sido una especie de declaración de principios ,en automático, o simplemente, que las cosas se dieron así. Lo cierto es que lo único que lamento es no haber visto a muchas personas a las que aprecio y que probablemente sólo las encontraría en aquella fecha. Pero ahí les pego el clip que amenizó la premiación, que está un cague de risa:

No sintiéndome Woody Allen, quien no suele ir a las entregas del Oscar, menos si sale nominado, pensé que ya sólo concursar en esos premios me resulta un despropósito para lo que yo hago. Tengo dos blogs, una cuenta en twitter y participo de algunas actividades (de preferencia culturales) que se organizan al respecto. Es que se debe entender que mi camino termina siendo individual, aunque por momentos parezca estar acompañada. No escribo para ser popular, lo hago porque no me queda más remedio, pues está en mis entrañas hacerlo. Escribo para que me quiera alguien, pero también lo hago porque es un ejercicio obsceno donde voy demostrando desnudez; una autoexaminación en la cara del respetable. Soy una fresca que lanza señales de humo, pero no desea que le respondan. No soy masa que se siente mejor por ser reconocida. Yo sólo deseo ser yo.

Felicitaciones, sin embargo, a todos aquellos que están integrados a la comunidad blogueril y que se sienten felices de participar de las actividades sociales donde se les reconoce el esfuerzo de publicar. Deseo, de todo corazón, que logren mejorar la organización de los eventos (ya me contaron que hubo una sobredemanda y muchos se quedaron fuera del lugar) y que, de plano, ganen los más representativos. Mucho por hacer, pero no imposible.

En tanto, yo estuve enviando besos volados a Miguel Mateos –nunca tuve la oportunidad de verle  antes y esta vez estuve muy cerca- y cantando a gritos, como si volviese a mis 20s. Es evidente que eso no es posible y para ello estuvo él, recordándomelo, que tampoco está en sus 30s, pues ya la edad pesa. Pero la magia sigue, y me dormí pensando en ella.

So, Shámame (llámame)si me necesitas, sí.

Sí, no es del concierto de ayer, para colmo, es del 2008, en Santiago. Pero lo tocó tal cual (y creo que hasta con la misma ropa) y aún me hace saltar.  El otro, de cuando se presentó Esencia, en Limatanta. En cuando alguien de la gente que fue ayer, pegue su grabación, actualizo.

Update: En Weekend de los Olivos. Yo estoy al frente del camarógrafo, en el mezanine opuesto.

El Dedo Ilustrado, Online & Uncut

El Dedo Ilustrado, Online & Uncut

Hoy 29 de julio a las 4pm emitiremos en vivo la primera -y esperamos que no la última- emisión de El Dedo Ilustrado Online & Uncut. En esta  primera entrega, abrimos la ventana para celebrar el 5to aniversario de esta jarana. A ver si nos aguantan. Estarán haciendo los honores (o las verguenzas) @dreampicker y @fatimatv; y como asistontas estarán la Negra y Chucky. Esperamos que el famoso amigo Luchito deje sus múltiples ocupaciones habituales y nos honre con su presencia (además es el technical support) y no nos deje decir tonterías.

Si te la pierdes, no te agobies, que posteado será.

Abur.

Felices Fiestas

Felices Fiestas

bandera provisional 1820
Nuestra primera bandera.

Ay Perú. Dueles harto. Desde cosas tan simples como ver echar papeles en tus calles, para pasar por tus consumistas incipientes  y terminar con tus políticos de espanto. No nos han liberado nunca. Seguimos esclavos de nuestras propias pasiones privadas, mirando la realidad por una rendijita.

Dueles, pero se te quiere a morir. Se sigue uno maravillando de tanta gente que te ama más y sigue peleándote el futuro, sigue buscando que el resto sepa que eres hermoso.

Post de pie, mano sobre el corazón. No quiero defraudarte, así que hago mi promesa de 28: haré siempre mi mejor esfuerzo. Mientras lo hago, voy cantando. Canten conmigo (y de paso, hagan bailar a la abuelita, que algo de divertido deben tener estas fiestas, por Dios).

Viva el Perú, Caraxo.

Hazme la Luz

Hazme la Luz

Benditas manos que te guían con su ejemplo, benditos maestros.

Benditas manos que te guían con su ejemplo, benditos maestros.


Nueva mudanza. Nuevos intentos por perder el tiempo con estilo. Sabrán disculpar. Bienvenidos

Esta efeméride la celebro por un solo motivo: mis padres son maestros, mi hermana es maestra y yo lo fui, ocasionalmente, hasta hace un par de años.

Decir que fui maestra es mucho lote. Fui profe. Hice lo que pude.

No puedo compararme con ellos. Con los primeros, que criaron con tanto fervor a los hijos de los otros, mientras nosotros teníamos que conformarnos. Veranos enteros, en casa, mientras escribían libros, daban charlas, elaboraban programas, hacían clases anticipadas. Con la segunda, esa marciana dedicación a las causas aparentemente perdidas y el cariño desbordante por los más débiles…

No, yo fui un mamarracho de maestra. Una profesorsucha al lado de ellos. Mi afán de hacer un mundo mejor se me chorreaba cuando un alumno zarrapastroso se negaba  hacer su tarea y yo sinceramente deseaba que cayera el infierno sobre él o que hiciéramos cambio de lugares (que para el caso era lo mismo) y viera lo “chévere” que era ser su profe…

Admiro a los que se afanan en desasnar al mundo. A los que tienen la verdadera vocación para dejarlo todo en un aula. Que no están mirando el reloj de salida, que preparan con creatividad sus clases y que te enseñan más allá de los textos, con su propia vida. Esos seres íntegros, incomprendidos por sus familias (soy una victimaria) y por aquellos que les emplean. Ellos me han conmovido toda mi existencia. Desde mis primeros años, cuando el primero de ellos me enseñó a leer una tarde (mi padre), pasando por todos aquellos que me abrieron el cerebro y el corazón; por los que vengan…

Tal vez me encante tanto estudiar por ellos; por ser partícipe de ese milagro constante que es la transmisión del conocimiento.  Como siempre, no sólo un día para ellos, el resto de tiempo para estar al lado, mientras reciben lo que merecen: la dignidad de un sueldo decente, la posibilidad de vivir holgadamente sin tener que ser mil oficios y sin gente que les intente manipular, de tanto en tanto.

Feliz día.


Sidney Poitier, el maestro emblemático. Imposible no ponerlo.